ARTÍCULOS
 
La paz asesinada
Por: Juan Dufflar Amel
18 de junio del 2010
 

Desde su creación por la Asamblea General de Naciones Unidas, el Estado de Israel ha vivido al margen de las normas del Derecho Internacional, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta y las resoluciones de la ONU. Sus actos de agresión y barbarie contra el pueblo palestino y otros pueblos árabes han disfrutado de total impunidad.

Prueba absoluta de esta patente de corso es el criminal ataque perpetrado en aguas internacionales por comandos del ejército israelí contra la pacífica Flotilla Humanitaria, que conducía 10 mil toneladas de alimentos, medicinas y otros artículos de primera necesidad para contribuir a aliviar la precaria situación del millón y medio de habitantes palestinos de la Franja de Gaza, sitiada y bloqueada por Israel desde hace tres años.

La negativa de Tel Aviv a levantar ese bloqueo, a pesar del repudio y la demanda mundial concitados a raíz de la acción genocida para evitar que 645 pacifistas de 42 naciones acudieran a socorrer a la sufrida población de Gaza, reafirma la naturaleza agresiva que caracteriza a los dirigentes israelíes.

Y aunque la repulsa de la comunidad internacional se desbordó en declaraciones para acusar a Israel por estos actos de extrema barbarie, manipulaciones mediáticas y la débil o mediatizada Resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, alcanzada después de 12 horas de concertación con Estados Unidos, fiel aliado de Tel Aviv, obraron como paliativos a las airadas condenas en su contra.

El órgano supremo de Naciones Unidas se limitó a “lamentar profundamente la pérdida de vidas por la operación militar israelí” y a condenar estos actos, pero no a su ejecutor, e incluso, a exhortar a las partes a actuar con moderación, situando al mismo nivel a las víctimas y a su victimario.

Mucho más enérgica resultaron las declaraciones del más célebre de los intelectuales de izquierda israelíes, Amos Oz, quien aseveró: “Estamos a punto de convertirnos en los apestados del mundo con esta operación.

No se trata de una cuestión de imagen, es un desastre moral para Israel. No se puede infligir un sitio a un millón de habitantes en Gaza porque un soldado israelí haya sido capturado por Hamas en el 2006”.

Aun en medio del descrédito, el aislamiento diplomático y el serio daño a sus relaciones con Turquía, país miembro de la OTAN y con la cual ha mantenido importantes tratados comerciales y militares, Israel no ceja en su empeño y mantiene el bloqueo en que sume a la Franja de Gaza desde junio del 2007, cuando Hamas asumió el gobierno de ese territorio.

Tal proceder le ha creado una difícil coyuntura a la actual administración norteamericana en su declarado propósito de mediar la paz entre palestinos y árabes y tratar de mejorar la imagen de Estados Unidos en el mundo islámico.

La posición israelí alcanzó ribetes de genocidio con la Operación Plomo Fundido, lanzada a finales de diciembre del 2008, que cobró la vida de mil 400 palestinos, causó heridas a otros 5 mil e incalculables daños materiales.

Israel controla todas las fronteras con la Franja de Gaza, excepto la que comparte con Egipto, donde está ubicado el Paso de Rafah, abierto unos días por el gobierno del Cairo para permitir el cruce de personas, con prioridad a los enfermos que buscan asistencia y suministros médicos.

La situación humanitaria en la Franja de Gaza es insostenible. Unas 800 mil personas viven allí por debajo de los niveles de pobreza y el 46% no tiene fuentes de trabajo. Gran parte de la población sufre la falta de combustible y los cortes de electricidad se prolongan por 6 u 8 horas diarias, paralizando los servicios sanitarios y el abastecimiento de agua. Escasea la leche para los niños y el aceite. Los hospitales carecen de combustibles para los generadores, se imposibilitan las diálisis y el tratamiento a los quemados con fósforo blanco lanzado durante la agresión militar, mientras el gobierno sionista, además, asesina el proceso de paz.

 
 
Share |
 
 
 
 
 
 
 
 
Contáctenos: mail: fdlpalestina@fdlpalestina.org
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente.
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP