Ciudadanos y ciudadanas:
La presidencia es un medio para realizar los cambios. Al igual que ustedes, se apodera de mí una desenfrenada ansia por lograr el cambio y ello me impulsa a librar esta batalla, luego de haber luchado juntos a lo largo de todos estos años, para imponer la opción de las elecciones como antesala real para las reformas, el cambio y el combate a la corrupción. Si hoy estamos ante ese compromiso tras la desaparición física y dolorosa del gran mártir, el extinto presidente Yasser Arafat, mantenernos fieles al sueño por el cual se sacrificó nos impulsa a proseguir esta batalla en defensa de Palestina y del derecho a la vida; en defensa de los derechos del pueblo y de la mayoría de sus hijos que tanto albergan la esperanza de un día cuando puedan obtener el pan, la seguridad y la vida digna. Esa mayoría no es una mayoría silenciosa, sino una mayoría que alza su voz para denunciar el hambre y la corrupción. Seré su mano y su voz alzada contra la opresión y en contra del hambre.
Erradicar la corrupción y saldar cuentas con los corruptos
Trabajaré junto a ustedes en aras de purificar los órganos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de la corrupción y de los corruptos: ese es el eje del proceso de cambio. Se abrirán los procesos de corrupción que fueron engavetados, se publicarán sus contenidos, se juzgarán públicamente a los responsables ante la justicia y se recuperará lo que saquearon del dinero del pueblo. Se trabajará en aras de liquidar a los monopolios concentrados en manos de la ANP o sus allegados, se pondrá fin a las imposiciones monetarias y tributos, se creará un ambiente adecuado para estimular las inversiones y hacer crecer la producción nacional y se crearán oportunidades de trabajo. No habrá espacios para el individualismo, el tráfico de influencias y el favoritismo, sino se garantizará la igualdad para todos los ciudadanos aptos de ocupar cargos públicos.
Pan, trabajo y atención médica a las trabajadores
Se dará prioridad a aliviar la pesada carga que significa la pobreza y el desempleo que padece la mayoría de la población e incluso se trabajará para distribuir esa carga de forma equitativa y justa entre las diferentes clases del pueblo, de modo tal que la mayoría no sufra de la hambruna, mientras una enriquecida y privilegiada minoría disfruta de la opulencia e incrementa su voracidad de recursos. Se revisará el presupuesto público para frenar el despilfarro y disminuir, hasta hacer mínimos, los privilegios de los altos funcionarios y reordenar las prioridades de modo que se garantice:
- Crear un fondo nacional para emergencias, apoyo y ayuda social mutua donde se concentren todos los recursos de posibles ingresos como el ahorro interno y el apoyo externo, y que estén bajo la dirección de una administración honrada y apta, en la cual tomen parte los representantes de los gremios, sindicatos e instituciones cívicas para garantizar una justa distribución de los recursos, lejos del desorden, el favoritismo y la desigualdad y con vista a proporcionar un apoyo emergente que asegure un nivel mínimo de vida digna para los sectores más empobrecidos de la sociedad e instruir los programas de empleo para favorecer a los desempleados,, en primer orden, de modo que estén destinados a la reestructuración de la economía nacional sobre bases productivas.
- Crear los tribunales especializados y los órganos competentes y necesarios para aplicar las leyes del Trabajo y de los Seguros Sociales, de forma que incluyan los seguros contra el desempleo y la mayoría de edad. Implementar y aplicar leyes que resguarden la libertad del quehacer sindical en defensa de los intereses de los obreros.
- Aplicar la Ley del Servicio Civil y unificar los regímenes de jubilación de forma que se garanticen los intereses de los pequeños empleados, sobre todo los maestros.
- Garantizar el apoyo y la ayuda a las zonas de desastres afectadas por la colonización, la construcción del Muro de Separación y la agresión israelí, así como para aquellos sectores sociales vulnerables, como los familiares de los mártires, presos, impedidos físicos y propietarios de viviendas demolidas o de tierras confiscadas.
- Proporcionar los servicios de sanidad a todos los ciudadanos mediante un sistema eficaz de seguro médico global.
- Garantizar el apoyo a los agricultores con vista a fomentar y desarrollar el sector de la agricultura, sobre todo en aquellas áreas sometidas al saqueo colonialista y a los peligros que emanan de la construcción del Muro de Separación Racial.
- Permitir a las autoridades de gobiernos locales electos proporcionar los servicios básicos a la población y colaborar con la UNRWA para mejorar el nivel de los servicios en los campos de refugiados e incluso responder a las demandas legítimas de los trabajadores.
Igualdad para la mujer y brillante futuro para los jóvenes
La mujer, guardiana constante de nuestro fuego, recibirá todo el apoyo en su lucha contra la ignominia y la marginación y por la libertad e igualdad con el sexo masculino y por la paridad de oportunidades en todas las esferas políticas, económicas y sociales. Los jóvenes son el futuro y la fuerza del cambio y se han de cuidar sus derechos mediante la mejora de sus niveles de enseñanza y el desarrollo de programas de estudio sobre bases científicas y en una dirección patriótica comprometida y rechazar toda imposición externa, dirigida a tergiversar los programas de enseñanza. Hay que trabajar en el sentido de economizar los costos de los estudios y asegurar a los recién graduados, y demás jóvenes, las oportunidades de trabajo y ante todo renovar y democratizar el sistema político palestino para que los jóvenes ocupen su lugar en la toma de decisiones.
Hacer prevalecer la ley y proteger a seguridad ciudadana
Junto a ustedes, y con su propia fuerza, trabajaremos en conjunto para hacer prevalecer la ley, fortalecer el poder judicial y asegurar su carácter independiente y desarrollar sus posibilidades para que impere la ley sobre todos. Hay que promulgar un decreto para la reestructuración de los aparatos de seguridad para que su función sea la de proteger la seguridad ciudadana, lejos de las infracciones y luchas internas destructivas entre los centros de poder por lo que causan de desorden y desigualdad.
La renovación democrática mediante elecciones generales libres y no fraudulentas
La batalla de las elecciones presidenciales es una parada en la senda del cambio. Debe ser cumplimentada por un proceso íntegro de renovación democrática de los órganos del poder de la ANP y de la sociedad mediante elecciones generales libres y no fraudulentas. La salida de la crisis del sistema político palestino y la institucionalización de un sistema parlamentario democrático-pluralista requiere realmente de:
- terminar de modificar la Ley Electoral General para adoptar un sistema democrático y moderno de elecciones que trate las deficiencias que paralizaron las labores del actual Consejo Legislativo. Se requiere de un sistema de elecciones basado en la Declaración de la Independencia y la Ley Básica, y que asegure a la vez una representatividad justa para todas las fuerzas vivas y activas de la sociedad, mediante el sistema compartido sobre la base de la división igual entre los sectores administrativos y electorales y la representación porcentual, además de intervenir positivamente a favor de las féminas para garantizar sus derechos a la representación en no menos del 20 por ciento de los puestos del Consejo y disminuir la edad para fortalecer la representatividad de los jóvenes.
- completar las elecciones de los Consejos de gobierno locales en un período de tiempo no mayor de seis meses.
- La elección democrática de las instituciones de la ANP es el primer paso hacia la reconstrucción de los órganos de la OLP sobre bases democráticas mediante la formación del Consejo Nacional a través de la elección de los representantes de nuestro firme pueblo en el destierro, de modo que se robustezca la unidad nacional y se fortalezca la posición representativa de la OLP con la participación de todas las ramas políticas de la sociedad palestina. Esta se hará a partir de la firme convicción de que la misión de la ANP es la de consolidar la resistencia y la firmeza de la sociedad para enfrentar las cargas y responsabilidades de la batalla contra la agresión y la ocupación enemigas, mientras asume la OLP, gracias a la coalición de fuerzas, la tarea de dirigir la lucha nacional y la batalla política, siendo el único y legítimo representante de nuestro pueblo palestino unido en la patria y el destierro.
Hermanas y hermanos. Queridos ciudadanos
Estos son los compromisos que hemos esperado siempre y que son imprescindibles para ordenar nuestra casa palestina, fortalecer la firmeza de nuestra sociedad y de nuestro pueblo y aliviar el sufrimiento y los sacrificios legendarios que se han hecho en el cruento campo de batalla frente a la agresión y la ocupación.
Para que esos sacrificios no se hayan derrochado en vano y para lograr frutos sensibles a favor del pueblo y de su causa nacional, ya es hora de poner fin a la doblez del discurso político palestino y de seguir una línea política clara, firme en su aferramiento a las constantes patrióticas, y realista al tratar con las verdades regionales e internacionales, lejos del extremismo y de la renuncia a los derechos.
La Intifada sigue siendo la opción que escogió nuestro pueblo para alcanzar la libertad y la independencia después que encalló el proceso de Oslo y desembocó en un callejón sin salida. La resistencia es un caudal esencial de la Intifada popular y no una alternativa que la sustituye. Es un derecho legítimo de nuestro pueblo, siempre que esté dirigida contra la ilegal colonización y la oprobiosa ocupación. Nuestro pueblo no lucha por belicoso, sino por ansias de una paz verdadera que garantice el derecho a la independencia y al retorno a la patria. Por eso nos aferramos a una política realista que combine la elección de la resistencia con la Intifada, entre la preparación para las negociaciones en pie de igualdad, sobre la base de las resoluciones de la legalidad internacional y bajo una supervisión internacional colectiva para alcanzar una solución que consista en la retirada israelí a los límites del 4 de junio de 1967, y desalojar las colonias, establecer el estado palestino independiente y soberano, con Jerusalén como capital, y hallar una solución al problema de los refugiados en virtud de la resolución 194, que garantice su retorno a la patria de la que fueron desalojados en 1948,. No habrá paz jamás sin Jerusalén, la perla de la patria y el crisol de la conciencia palestina, árabe, islámica y cristiana.
Hay que luchar contra los planes de judaización y respaldar la lucha de su población frente la política de purificación racial en defensa de los sagrados lugares musulmanes y cristianos, sobre la venerada mezquita de Al-Aqsa.
Hoy enfrentamos los peligros del plan de Separación Unilateral adoptado por el gobierno de Sharon y dirigido a convertir la Franja de Gaza en una gran prisión, acelerar la construcción del Muro de Segregación Racial y fortalecer la presencia colonial en Cisjordania para imponer el plan de Sharon de arreglos provisionales de largo alcance, los que significan confinar al pueblo palestino en bantustanes amurallados, rodeados por colonias y delimitados con carteles de “Estado de Fronteras Provisionales”.
Para enfrentar los peligros de ese nefasto plan, necesitamos con mucha urgencia salir del estado de debacle y confusión, y reafirmar ante todo el mundo que dicho proyecto no puede ser la antesala de un serio proceso de paz congruente con las exigencias de la legalidad internacional. Por tanto debemos aplicar una estrategia agresiva a partir del apoyo internacional global a la histórica decisión emitida por el Tribunal de La Haya para intensificar la presión sobre Israel e imponer sanciones internacionales para obligar al estado sionista a someterse a las exigencias de la paz.
La única antesala hacia la paz es la eliminación del muro de segregación racial y la aplicación por parte de Tel Aviv de sus compromisos de poner fin a la colonización, eliminar los focos colonialistas, liberar a los prisioneros y detenidos, quitar las barreras, terminar con el sitio, cesar todo tipo de violencia contra el pueblo palestino como invasiones, incursiones, asesinatos selectivos, allanamientos, detenciones, destrucción de casas y arrasamiento de cultivos. También levantar el embargo impuesto sobre la actividad de las instituciones palestinas en Jerusalén e iniciar la salida de las tropas de ocupación de las ciudades, poblados y campos de refugiados, con vista a la retirada total de todos los territorios ocupados durante la agresión de junio de 1967.
Hermanos y hermanas. Ciudadanos
Este es el programa con el que me dirijo a ustedes. No traigo un conjunto de promesas para ganar su apoyo, sino un plan de lucha que libraré junto a ustedes, codo a codo, en esta batalla decisiva dentro de una continua marcha combativa por el cambio y por salvaguardar las constantes nacionales y arrebatar la libertad, independencia y el retorno. Me dirijo a ustedes con el saludo orgulloso a mis hermanos tras los barrotes de las mazmorras y en primer lugar a los líderes combatientes Abdel Rahim Malouh, Marwan Barghuti, Rakad Salem, Jamal Taweel e Ibrahim Abu Hijjleh. A ellos les digo que la defensa de sus derechos y la lucha por su liberación ocupará un lugar de prioridad en la agenda de nuestro quehacer nacional. Saludo a los hermanos combatientes prisioneros en la cárcel de Jericó y en primer lugar al líder luchador Ahmad Saadat y al hermano Fouad Al-Shubaki y demás camaradas combatientes. Reafirmo una vez más la necesidad de eliminar todos los escollos que obstaculizan la inmediata liberación de ellos en virtud de la decisión del Tribunal Supremo Palestino de Justicia, así como una muestra de respeto y acatamiento a la autoridad de la justicia.
Dirijo mi saludo también a todos los hijos e hijas de este pueblo paciente que trazó las más extraordinaria epopeya y escribió con su sacrificio, resistencia y paciencia, los más legendarios capítulos de la historia en todos los rincones de la patria y en la siempre venerada Jerusalén, llegando a los campos de refugiados y a las concentraciones del destierro, donde sobre los hombros de nuestro pueblo y con su heroísmo se levantó la revolución contemporánea de nuestro pueblo, se fundó su renovado renacer nacional y su entidad nacional, como un ave fénix que resurge de las cenizas de la miseria, disipación y destierro.
Finalmente, rindo solemne homenaje a la memoria de los mártires que cumplieron firme e inalterablemente su promesa ante Alá, y en primer lugar al gran mártir, el presidente Abu Ammar, y sus hermanos en el cielo, Abu Jehad, Abu Alí Mustafá, Abu Iyad, Abu Al-Said, Mohammad Abbas (Abu Al-Abbas), Ghassan Kanafani, Majed Abu Sharar, Saad Sayel, Jeque Ahmad Yassin, Abdel Aziz Rantisi, Fathi Al-Shakaki, Bashir Barghuti, Zuheir Mohsen, Omar Al-Qassim, Abdel Karim Hamad, Khaled Nazal, Talaat Yacoub y Abdel Rahim Ahmad.
¡Gloria eterna a todos los mártires!
¡Rápida recuperación a los heridos!
Taisir Khaled
Candidato a la presidencia de la Autoridad Nacional Palestina
Miembro del Comité Ejecutivo de la OLP
Miembro del Buró Político del FDLP
7 de diciembre del 2004 |