Masas de nuestra gloriosa nación árabe.
Hijos de nuestro pueblo palestino, el pueblo de la Intifada, la Resistencia y la firmeza heroica; el pueblo de los sacrificios y los mártires…
En el Día de la Tierra palestina, el 30 de marzo, se agiganta la marcha de la libertad y la independencia; a la par con la Intifada y la Resistencia. Se robustece la voluntad de la firmeza palestina en el enfrentamiento, y el desafió al bloqueo sionista impuesto con la fuerza militar, los tanques y los aviones del genocidio y los asesinatos, y las excavadoras que arrancan los benditos árboles y destrozan las tierras… Sobre esta bendita tierra palestina existe lo que confirma un vínculo espiritual íntimo entre el hombre palestino y su tierra…la tierra del olivo y el naranjo, que se riega con sangre pura e inmaculada. Ni los muros, ni las cadenas, ni la invasión y la destrucción, ni los buldózeres, quebrantarán la resistencia de los hijos de la tierra, ésta es la señora de las epopeyas, el 30 de marzo se multiplica el llamado del corazón y el alma, y supera la razón el despotismo sionista… nuestro pueblo palestino asume la decisión de enfrentar el muro de separación del apartheid, que ha roído más tierras de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén. Este muro racista hace al mundo recordar nuevamente, el sistema de los “bantustanes” del ex modelo sudafricano. Este muro viene a coronar los planes sionistas de judaización, y el proyecto sionista, y constituye una nueva declaración de guerra contra la voluntad de la comunidad y la legalidad internacionales. Se inscribe en el marco de la consagración de la hegemonía sionista–estadounidense sobre la zona árabe en Iraq y Palestina.
El Día de la Tierra se conmemora este año mientras nuestra nación árabe está viviendo difíciles circunstancias, que indudablemente acarrean las tormentas de los cambios y las variables, y acarrean también un relámpago de esperanza para nuestro pueblo, mediante las conquistas logradas en la Intifada y la Resistencia, hecho que requiere la necesidad de reactivar y materializar la solidaridad árabe y mundial con la justa causa del pueblo palestino. Esta conmemoración significa también, el apego de nuestro pueblo a la tierra, la identidad y los principios nacionales, cuyas chispas se incendiaron en 1976 en Galilea, El Triangulo (Al Mutalat, zona palestina al suroeste de Galilea) y Neguev, propagando el Día de la Tierra con toda su connotación, a todos los territorios de Palestina Histórica. En este aniversario saludamos a los mártires de la tierra palestina en Sajnin, Um Álfahem, Arrabah, Alttayiebah, Shafa Aamr, y todas las zonas palestinas ocupadas en 1948, en Cisjordania, la Franja de Gaza y en cualquier pedazo de la pura tierra palestina.
Hijos y hermanos luchadores:
El auge de la Intifada y la Resistencia en Palestina, confirma a diario, el arraigo de nuestro pueblo en su tierra palestina, y la radicalización de su lucha en el camino de conquistar sus objetivos nacionales en la libertad, la independencia, el retorno y el establecimiento del estado palestino independiente y soberano con su capital Jerusalén. Ello profundiza la crisis sionista de seguridad, pone al enemigo ante nuevos cálculos e impagables costos de la ocupación. A pesar de las dificultades que nuestro pueblo está enfrentando, las conquistas logradas por la Intifada y la Resistencia, son capaces de obstaculizar los planes del enemigo sionista, e infligirle la derrota al ocupante tal y como ocurrió en el Sur Libanés. Hoy la Intifada y la Resistencia han obligado a la ocupación a pensar en la retirada de la Franja de Gaza y desmantelar los asentamientos. Todo ello se debe a la paciencia, la firmeza y los grandes sacrificios que nuestro pueblo hace en el altar de la libertad y la independencia.
Pero tenemos que estar alertas ante las maniobras del gobierno sionista, al plantear soluciones parciales, pues la retirada de Gaza implica más ocupación y confiscación de tierras en Cisjordania, más bloques de asentamientos. Nuestro pueblo palestino no se tranquilizará mientras perdura la ocupación sobre la tierra, y no se dejará engañar por las maniobras sionistas de los planes de Sharon. Por lo tanto, cabe la pregunta ¿por qué el enemigo sionista quiere poner fin a su ocupación de la Franja de Gaza, mientras mantiene su ocupación en Cisjordania, incrementa la confiscación de las tierras con el pretexto de construir el muro del apartheid?
Hijos de nuestro pueblo… masas de nuestra nación árabe:
Las violaciones sionistas de las tierras y los derechos árabes y palestinos no han cesado, continúan para brindar una imagen clara de la magnitud del crimen sionista, abierto a todas las posibilidades, a través de las diarias prácticas, de asesinatos, destrucción, detenciones colectivas, voladura de viviendas, destroce de tierras, arranque de árboles y confiscación de agua.
En el contexto de la firmeza y el enfrentamiento, llega el Día de la Tierra para alimentar la tierra con la vida, es decir, materializar la acción del hombre palestino en su apego a su tierra. En este bendito aniversario, nos encontramos ante muchos compromisos y requerimientos, los más importantes:
Primero: la unidad nacional palestina debe ser un método para dar respuesta a la agresión sionista, desechando la oportunidad que busca trasladar el conflicto y la crisis al interior palestino. La unidad nacional ya es un motivo de orgullo para nuestro pueblo, lo que se traduce en un impulso moral que alimenta a nuestro pueblo con la fuerza y el tesón para mantener su firmeza más que nunca.
Segundo: pensar seriamente en la elaboración de mecanismos para llevar a cabo la iniciativa palestina de la formación de la dirección unificada, que ha devenido una exigencia popular, que demanda un proceso de verdadera reforma, para superar todas las deficiencias; y profundizar el dialogo interno palestino. La dirección oficial palestina debe estar hoy, más consciente que nunca, de los peligros sionistas, y dirigirse hacia el enfrentamiento popular, para que constate de forma más profunda e integral lo que significa el Día de la Tierra para nuestro pueblo de la resistencia.
Tercero: hacer del Día de la Tierra un ejemplo de lo que significa la solidaridad árabe y mundial con el pueblo palestino, en su adhesión a sus derechos y la recuperación de su usurpada tierra; que el asunto del muro del apartheid sea un asunto mundial, cuyos efectos repercutan sobre la sociedad sionista, para agravar su crisis mediante el enfrentamiento y el incremento de la Intifada.
Cuarto: proseguir la lucha y la solidaridad con los prisioneros y los detenidos en las prisiones sionistas, denunciando las prácticas represivas israelíes en las detenciones colectivas.
Quinto: mayores coordinaciones y movilización popular palestinas en la patria y el exilio, apoyados por la profundidad popular árabe, en aras de la defensa del derecho al retorno, la adhesión a ese derecho, en su calidad de titulo fundamental y destacado, de la causa palestina. El Día de la Tierra quiere decir también, la adhesión a los derechos nacionales inalienables del pueblo palestino y en primer termino el derecho al retorno.
Sexto: la resistencia de nuestro pueblo contra el proyecto sionista es una parte de la resistencia de las masas árabes contra el proyecto estadounidense-sionista y sus propósitos, en la dominación del mundo árabe, reflejados en el discurso colonialista del imperialismo. A un año de la ocupación estadounidense-británica de Iraq, debemos percatarnos de los peligros derivados del plan estadounidense-sionista en Iraq, Palestina y toda la región árabe, en el contexto del “Gran Medio Oriente”.
¡Hagamos del Día de la Tierra un símbolo de lucha para activar la solidaridad árabe y mundial, con la causa palestina; que se incendie la tierra bajo los pies de los invasores y ocupantes sionistas; que tengamos cita con la libertad y la independencia en Cisjordania, Gaza, Galilea, Neguev y todas las tierras palestinas!
En esta ocasión tenemos el deber de dirigir nuestro saludo a las almas de los mártires del Día de la Tierra, los mártires de la Intifada y la Resistencia, el mártir líder Abú Ali Mustafa, Fathi Alsheqaqi, Abú Yihad Alwazir, y un saludo al alma del mártir líder jeque Ahmad Yassin, quien obtuvo el martirologio, días antes del Día de la Tierra.
Saludamos a nuestro pueblo en Galilea, El Triangulo y Neguev, y todos los saludos a nuestro pueblo de la resistencia en las ciudades, poblados y campamentos de Cisjordania y Gaza…un saludo a los hijos de nuestro pueblo en los campamentos de refugiados y en el exilio.
¡Gloria eterna a nuestros bondadosos mártires…mártires de la tierra, la libertad y la independencia!
¡Victoria a la Intifada y la Resistencia!
30 de marzo del 2004 |