Para salvaguardar el proyecto nacional palestino se requiere:
* Poner fin a la división, recuperar la unidad nacional y desarrollar el sistema político palestino
* Proporcionar los componentes necesarios para proseguir la lucha contra la ocupación, la colonización, por la defensa de Jerusalén como capital del estado palestino independiente y para salvaguardar el derecho al retorno a los hogares y propiedades
En la última semana del mes de agosto del 2007 y con la elección del Secretario General y el Buró Político por parte del Comité Central, el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) anuncia oficialmente la culminación de las labores del Quinto Congreso Nacional General celebrado en tres círculos paralelos: Cisjordania, La Franja de Gaza, los países del refugio y la diáspora bajo una sola presidencia que supervisó y coordinó sus trabajos sobre la base de una agenda y programa únicos a lo largo de cuatro sesiones plenarias a partir de la última semana del mes de febrero de 2007.
La celebración del Quinto Congreso Nacional General exigió un alto grado de preparación, seguimiento, coordinación y unificación de pasos, en medio de condiciones totalmente disímiles entre una región y otra, entre una sección y otra. Vale mencionar, en este contexto, que el Frente Democrático para la Liberación de Palestina ha logrado celebrar el Congreso con un éxito rotundo, contando con la sólida voluntad de sus instancias y militancia. También ha respondido satisfactoriamente a los múltiples y variados requisitos y retos organizativos, políticos, administrativos y de seguridad; a la vez logró consolidar la cohesión interna preservando la democracia, la férrea adhesión y el cabal cumplimiento de los Estatutos Internos, siendo éstos la ley que rige las relaciones partidistas y combativas entre todos los militantes del FDLP y sus instancias de dirección.
El proceso organizativo del Quinto Congreso Nacional General
El Quinto Congreso Nacional General contó con la participación de 324 delegados. Se distribuyeron en los diferentes ciclos del Congreso del siguiente modo: 1) Cisjordania, 105 delegados, que representan el 32,5 % del total de los participantes. 2) La Franja de Gaza, 76 delegados, un 23.5%. 3) El Exterior: 143 delegados, 44% del total.
317 delegados del Congreso (es decir el 98%) fueron elegidos de acuerdo a estatutos organizativos únicos, de los congresos partidistas, desde la base hasta llegar al Congreso General, en todas las regiones y ramas dentro y fuera de la patria. A 7 de los miembros del Comité Central que no pudieron formar parte en ninguno de los Congresos del Frente, se les otorgó en el Congreso la membresía natural, en virtud de las reglas de los Estatutos Internos del FDLP.
El Congreso Nacional General analizó, en los debates, el informe de la membresía que incluye una exposición de las labores preparatorias en el marco de los congresos regionales y ramales. En este contexto, se celebraron los congresos de las regiones en Cisjordania (incluyendo Jerusalén), Gaza, Líbano y Siria con un quórum mayor al 90%. También los congresos de las ramas en los países árabes, Europa, Asia y Las Américas con un quórum mayor al 80%. En todas ellas, se discutieron los documentos políticos y organizativos incluidos dentro de la agenda de trabajo del Congreso, se tomaron las recomendaciones pertinentes y fueron elegidos los representantes al mismo.
El aspecto político
1- El Quinto Congreso Nacional General discutió, analizó y aprobó por amplia mayoría el Proyecto del Informe Político presentado, que trata el acontecer nacional, luego de siete años de “La Intifada de la Independencia”, la situación interna palestina a la luz de las elecciones legislativas de enero del 2006 y los resultados emanados de las mismas, que lejos de facilitar un traspaso pacífico y simultáneo del poder, generó un sinfín de ajetreos parcializados y luchas sangrientas, agudizadas tanto por factores internos como externos. En este sentido, Hamas cometió una errónea lectura de los resultados de las elecciones, que lo condujo al mismo error de monopolio y exclusión del poder, al igual que los nueve anteriores gobiernos formados por Al-Fatah, arrastrando a la situación palestina a una crisis que no fue solucionada con los acuerdos de cuotas bilaterales entre Hamas y Al-Fatah logrados en la Mecca. De este modo se produjo el estallido de la situación palestina en Cisjordania y Gaza, donde Hamas recurrió a la opción militar para solucionar el diferendo con Al-Fatah, abortando así la experiencia del Gobierno de Coalición Parlamentaria derivado de los Acuerdos de la Mecca, resultando una división política, institucional y administrativa entre Cisjordania y Gaza que, de mantenerse, amenaza el futuro del proyecto nacional palestino.
El Congreso reiteró que la salida a la dramática situación constituye una prioridad nacional extrema y que toda solución para la actual crisis requiere necesariamente una total coincidencia y concordancia en las posiciones, solo alcanzable mediante un diálogo completo e indivisible basado en los siguientes cuatro puntos: A) Replegarse y renunciar a los resultados de la solución de golpe militar llevada a cabo por Hamas en la Franja de Gaza y disolver el gobierno de hecho consumado en ese territorio. B) Constituir un Gobierno de Transición que estaría integrado por diferentes personalidades totalmente ajenas a la polarización política actual que deberán asumir la responsabilidad, en un período tope de tiempo acordado, de trabajar por el restablecimiento del orden en todos los territorios palestinos, por la recuperación de la unidad de las instituciones oficiales de la Autoridad y proporcionar las condiciones necesarias para volver al pueblo por ser la fuente de autoridad y legalidad. C) Realizar la modificación de la Ley de Elecciones Generales aplicando el sistema de representatividad porcentual plena y desarrollar nuevas elecciones presidenciales y legislativas. D) Revitalizar y fomentar el papel de la OLP sobre la base de la Declaración de El Cairo y el Documento de la Reconciliación Nacional, restituir sus instituciones sobre bases democráticas y de coalición a través de libres elecciones del nuevo Consejo Nacional Palestino (Parlamento), que se desarrollen tanto en la Patria como en los países del exilio y del destierro, respetando el principio de la representatividad porcentual plena que también debe ser utilizada en las elecciones dentro de las federaciones, sindicatos e instituciones de la sociedad civil.
Sin dudas, las fuerzas democráticas, fuera del marco de la bipolaridad política, están mejor preparadas como para desempeñar un papel más efectivo en pro de proporcionar las condiciones idóneas para iniciar un diálogo nacional global y contribuir, de forma emprendedora, en sus trabajos hasta vencer exitosamente el divisionismo vigente y tomar las riendas hacia la futura unidad nacional. El rol que podrían desempeñar las fuerzas de la corriente democrática (que aún no se vislumbra como corriente en el buen sentido político de la palabra) aceleraría la constitución de una línea política organizativa coalicionalista que fortalezca las filas de las diferentes fuerzas de la corriente democrática y especialmente sus componentes izquierdistas.
2- En otro orden de cosas, el Congreso señaló que los acuerdos parciales rubricados con Israel, a lo largo de los últimos años, solo han traído nefastos desastres para el pueblo palestino. Al amparo de dichos acuerdos, se multiplicó la colonización en Cisjordania, prosiguió el proceso de judaización de Jerusalén, la política de limpieza étnica dentro de sus límites y en su entorno, para aislarla de su medio palestino y continuó la construcción del Muro de Segregación Racial que representa la etapa más peligrosa del expansionismo colonizador.
El Congreso observó que el fracaso de las aventuras militares israelíes tanto en la Franja de Gaza como en el Líbano, frustró temporalmente, la ejecución del plan de “Repliegue y Reagrupación”, la separación unilateral, la solución escalonada de largo plazo y el estado de fronteras provisionales; no obstante el Gobierno de Israel no abandonó tales proyectos y pretensiones. Sin embargo, el llamado a reactivar el trabajo del Comité Cuatripartito, encargado del plan “Hoja de Ruta”, abriría las puertas a una serie de maniobras conjuntas del Gobierno de Israel y de la Administración Norteamericana para promover la idea de “Repliegue y Reagrupación” siendo parte de la “Hoja de Ruta”, tal como sucedió en el proyecto de Sharón de Separación Unilateral del 2005. En este contexto, se produce la convocatoria de Bush a celebrar una Reunión Internacional en noviembre de 2007, que constituya un marco para revivir el plan de “Repliegue y Reagrupación”, bajo otras nomenclaturas, que solo conducen a posponer indefinidamente las negociaciones de la solución permanente.
3- El Quinto Congreso Nacional General reafirma que la prioridad de la lucha nacional palestina es la de unificar el programa Nacional Palestino apoyado en el Documento de la Reconciliación Nacional, en pro de un arreglo global y equilibrado que proporcione la seguridad y la estabilidad en la región y en primer lugar en Palestina y su capital Jerusalén, que preserve los derechos de los refugiados a retornar a sus hogares y propiedades en virtud de la Resolución Internacional 194. Ello requiere fortalecer e inmunizar la posición política nacional y evitar que caiga nuevamente en la trampa de las soluciones y acuerdos parciales y transitorios.
La solución viable radica en la convocatoria a una conferencia internacional de paz a celebrarse sobre la base de las resoluciones de la legalidad internacional y la Iniciativa Árabe de Paz. Mientras no se lleve a cabo la citada conferencia y arribe a una solución política, global y equilibrada, el pueblo palestino mantendrá su derecho a resistir las políticas y prácticas israelíes mediante todas las formas de lucha entre las cuales la lucha armada es un deber patriótico no negociable y de obligado cumplimiento para todas las fuerzas palestinas. De ahí la importancia del acuerdo entre todos los destacamentos palestinos y la Autoridad Nacional Palestina para proteger el arma de la resistencia y asegurar los requerimientos de firmeza frente a la ocupación y los colonos, con miras a derrotar al agresor y lograr la plena independencia.