El pueblo palestino no dejó de ofrecer sus sacrificios desde el inicio de la agresión del proyecto sionista en Palestina mediante acciones de resistencia y sublevaciones populares, que fueron, en varias ocasiones, apuñaladas por las intromisiones oficiales árabe y la intriga interna, como fue abortada la Gran Intifada (1987 a 1993) por un grupo de la dirección de la OLP cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo en el año 1993, a costa de las Resoluciones de la unanimidad palestina del Consejo Nacional, antes de las conversaciones de paz en Madrid celebradas en el año 1991.
Después de años difíciles que precedieron a los Acuerdos de Oslo y la llegada a un callejón sin salida con la ocupación sionista, se lanzó la Intifada de la Independencia y la Libertad en el año 2000, durante la cual, el pueblo palestino ofreció y aún ofrece, ante la destrucción, el bloqueo y la hambruna, grandes sacrificios de decenas de miles de mártires, heridos y prisioneros. Aún así, el pueblo palestino, causó enormes pérdidas a las filas del enemigo israelí que utilizó todo el salvajismo de su moderna maquinaria militar, sustancias venenosas y el uranio empobrecido, además de las ocupaciones directas de los territorios palestinos.
Este enemigo llegó a la total convicción de que las soluciones militares no son viables a pesar de todos los intentos y maniobras que utiliza, junto con su aliado estratégico, la sionizada administración norteamericana, para sabotear todos los intentos de aplicar las resoluciones internacionales referentes a la causa palestina, que conducen a la creación de un Estado Palestino sobre la totalidad de los territorios ocupados en 1967 y garantizan el derecho al retorno de los refugiados.
Después de 6 años de la actual Intifada y luego de las guerras norteamericanas contra Afganistán, Iraq, la sionista al Líbano y la continua agresión contra el pueblo palestino en Cisjordania, Gaza, Jerusalén y el bloqueo internacional por orden de Estados Unidos y la hambruna provocada hacia este pueblo, se corrobora que la región está ante una guerra global dirigida por Bush y sus militares como una forma de huida frente al incremento de la resistencia en Iraq, Afganistán y Palestina y a la victoria lograda por la resistencia libanesa frente a las fuerzas sionistas.
Las conclusiones y lecciones de la Intifada Palestina demuestran que los acontecimientos de la lucha del pueblo palestino reafirman lo siguiente:
- Si las soluciones para poner fin al conflicto árabe-israelí no toman en cuenta los legítimos derechos nacionales del pueblo palestino, la zona del Medio Oriente, no logrará la paz y la estabilidad.
- La disposición del pueblo palestino de sacrificarse y continuar su marcha combativa hasta el amanecer de la independencia y el retorno, aún esta en su clímax y no se afecta por todas las operaciones de represión y bloqueo, por el contrario, incrementa su convicción de que no hay camino a la independencia y retorno que no sea el de la unidad nacional, el programa unido, la Resistencia y la Intifada.
- La causa palestina con su Intifada está en la fase final, a poca distancia de la solución anhelada, es decir que la comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos e Israel se verán obligados a reconocer la necesidad de crear un Estado Palestino y garantizar una solución para el retorno de sus hijos.
- El conflicto actualmente gira sobre la característica de ese Estado y la forma de cómo solucionar el tema de los refugiados. Por eso la expresión de “la fase final”, aunque parezca un acercamiento a la solución, la realidad es que los peligros se mantienen rodeando a la misma, lo que significa, un incremento de confrontación, choque y resistencia y una acelerada de los acontecimientos, algo que demanda a nivel interno palestino, el fortalecimiento de la unidad, la precaución y consolidar la posición.
- La salvación nacional radica en la ejecución y la aplicación del Documento de la Coincidencia Nacional que se ha convertido, para orientar la lucha palestina, en un arma importante del pueblo y sus fuerzas, lejos de acudir a métodos no democráticos para solucionar las diferencias internas.
La puesta en ejecución del Documento requiere lo siguiente:
- Crear un gobierno de unidad nacional palestino que abarque todos los bloques parlamentarios y personalidades nacionales. Un gobierno que se comprometa con lo contraído con el Documento de la Coincidencia Nacional, con una agenda de trabajo concreta que ponga fin al absolutismo del poder y trabaje para levantar el bloqueo económico impuesto sobre el pueblo palestino.
- Ejecutar lo acordado entre los palestinos en El Cairo, en marzo del 2005, para activar, desarrollar y reconstruir la OLP y formar un Consejo Nacional mediante elecciones basadas en la total representación porcentual en la patria y en la diáspora.