Entrevista

 
El Imperialismo vs. Palestina
De Israel el plan y de EE. UU la foto

Ulises Estrada Lescaille *
4 de octubre del 2004
 

Los neoconservadores han consolidado la idea y la base política para los gobernantes en Estados Unidos de que los planes, los intereses norteamericanos se miden sobre la base de que lo que es útil para Israel, es útil para Estados Unidos”, expresa el coordinador del Frente Democrático para la Liberación de Palestina en Europa, Dr. Jehad K. Suleiman Rashid, en exclusiva para Tricontinental

Periodista: Hablemos de la situación actual de Palestina, desde el punto de vista de la agresividad de Sharon, de la posición de los países europeos, de la posición de Estados Unidos y también de algunos países latinoamericanos en apoyo al pueblo palestino y otros más cercanos a Israel.

No se puede hablar de la situación actual del pueblo palestino y de su causa nacional, sin hacer una revisión importante de lo que ha significado la guerra de Iraq, la ocupación militar de Iraq y los efectos secundarios inmediatos sobre la causa palestina, en especial, y sobre la causa de los pueblos árabes en general.

La ocupación de Iraq se hizo partiendo del interés norteamericano, por una parte, de cumplir su compromiso con la defensa de los intereses de Israel, socios ambas partes, en un plan antiguo y luego sobre la zona del Medio Oriente, y de un plan de alcanzar su hegemonía militar a través de la cual consagrar su hegemonía económica, política y estratégica en la zona.

Israel, que no ha podido vencer la fuerte respuesta de nuestro pueblo en los últimos cuatro años, representada en la Intifada, se ha visto embarcado en una actividad bélica inusual que representa la fase superior de la agresividad norteamericano-israelí contra nuestros pueblos y contra el pueblo de Iraq. Además de la victoria militar norteamericana, esto representa para Israel un importante objetivo político, ya que con esta agresión norteamericana, Israel no se ha sentido como un país defendido sino como un país socio en la agresión que le permite, en nombre del combate, en nombre de la lucha contra el terrorismo, participar en una agresión injusta contra el pueblo iraquí, y le permite justificar en nombre del terrorismo toda la agresividad fascista, racista contra el pueblo palestino con todas las luces ! verdes norteamericanas.

La guerra de Iraq ha venido a complicar la cuestión palestina más de lo que estaba en fases anteriores a la guerra. Con la victoria militar norteamericana, Sharon se ha visto con manos libres para aumentar su agresividad contra el pueblo palestino, se ha visto con la autorización inmoral del gobierno de Bush para iniciar la construcción del muro de apartheid, el muro racial contra el pueblo palestino.

Este muro, que tendrá una longitud en torno a los 300 kilómetros, va a separar literalmente todo el territorio cisjordano y llegará a separar casas y familias con el objetivo de hacer desaparecer toda ilusión de la creación de un Estado palestino independiente, después de privar al pueblo palestino de la conexión interterritorial en Cisjordania, después de consagrar la hegemonía militar y la intervención militar en cualquier momento del Estado de Israel contra el territorio palestino para defender y proteger sus asentamientos.

El muro reduce al 20 por ciento el territorio palestino de Cisjordania, priva al pueblo palestino de todo derecho de utilizar sus propios recursos naturales y pone en manos de Israel y de la ocupación todo el control sobre los recursos naturales; reduce a menos del 8% la superficie de Jerusalén oriental en manos de palestinos, haciéndole perder todo carácter árabe. Es un muro que permite a los israelíes apoderarse de toda la tierra fértil que aún queda en manos de palestinos y paralizar el futuro del Estado palestino.

Después de esta guerra, Sharon se ha visto con manos libres de practicar sin ningún tipo de ética, de moral ni de escrúpulos, una política militar contra nuestro pueblo arrasando ciudades, aldeas, cerrando escuelas, impidiendo la vida normal de todo el pueblo palestino, paralizando su sanidad, quebrando el resto de sus sistemas sociales y económicos.

El gobierno de Sharon, socio de Estados Unidos en la agresión, ante la falta de respuesta de la sociedad israelí, del Partido Laborista israelí, de un programa político de la denominada izquierda israelí, se siente capaz de aplicar una política militarista que le consagra como la única figura que podría responder a lo que le exige la sociedad israelí, una seguridad contra el peligro que viene del pueblo palestino.

Con la ocupación norteamericana de Iraq el gobierno de Sharon puede compensar su propio fracaso ante la segunda Intifada y su propio fracaso de cerrar y bloquear a nivel internacional el apoyo que recibe el pueblo palestino.

La política de Sharon ha venido para bloquear en los últimos meses las presiones internacionales con respecto al plan internacional, que goza de la legalidad, el Plan de la Hoja de Ruta apoyado en Naciones Unidas, con una resolución que fue presentada por Rusia y apoyada unánimemente salvo con el voto norteamericano, la Resolución de 1515, que consagra la Hoja de Ruta como la posibilidad de paz para el Medio Oriente, que incluye el derecho del pueblo palestino a su Estado independiente, la retirada de Israel hasta las fronteras del 4 de junio, que incluye el derecho al retorno de los refugiados palestinos a sus hogares, e incluye a Jerusalén como capital del Estado palestino.

La agresividad de Sharon contra el pueblo palestino, la política de apartheid, la política fascista y militar contra el pueblo palestino se encuentra con la feroz resistencia de este pueblo, con una unidad nacional más fuerte a pesar de la victoria norteamericana con su socio israelí en Iraq.

La unidad nacional le daría al pueblo palestino los elementos de compensación positivos para derrotar al gobierno de derecha israelí, para reagrupar en torno a su unidad al Movimiento Nacional Árabe, a la política oficial árabe y ganar de nuevo la batalla de la legalidad internacional contra la política partidista de Sharon y le daría un empuje y un papel distinto tanto a la Liga Árabe como a las Naciones Unidas y a la opinión pública internacional.

No cabe la menor duda de que Sharon, con su agresividad militar, no llegará nunca a resolver la seguridad del Estado de Israel, de la sociedad israelí, que con esta política militar y agresiva estaría menos segura y se convertiría en una sociedad antidemocrática.

Para que el pueblo palestino logre sus inalienables derechos –un Estado democrático independiente, con fronteras reconocidas, la retirada de Israel a las fronteras del 67, con Jerusalén como capital de Palestina y el derecho del retorno de los palestinos a sus ciudades y a sus casas–, para acercarnos a los objetivos deseados, es necesario fundamentalmente buscar todas las vías para la unidad, utilizar todos los recursos en función de la unidad y lograr la creación de un programa de lucha unitario entre sus distintas fuerzas políticas, un programa político que le dé una mayor profundidad a la Intifada y una mejor representación a nivel nacional e internacional a nuestro pueblo palestino, reformar sus instituciones, democratizar su Constitución y utilizar mejor todos los recursos disponibles para la construc! ción y la reconstrucción de nuestra Palestina independiente en el futuro.

 
 
 
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