• La expulsión del Presidente Arafat perjudica más a Israel de lo que lo beneficia.
• Hawatmeh exhortó a un diálogo profundo que permita superar la crisis interna y llamó a la creación de un gobierno de unidad nacional.
El Secretario General del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, Nayef Hawatmeh, exhortó a la celebración de un diálogo concreto y profundo que permita una salida a la crisis existente dentro del hogar palestino.
El líder insistió en la importancia de mantener la lucha contra la corrupción y señaló que ello requiere aunar el esfuerzo de todas las fuerzas nacionales, democráticas e islámicas para que fructifique un diálogo nacional palestino que arribe a un programa de denominador común. Este programa debe permitir la reconstrucción de la OLP y la Autoridad Nacional Palestina(ANP) sobre bases democráticas de coalición, y la formación de una Dirección Nacional unificada donde todos se representen y asuman sus responsabilidades en la formulación de la decisión nacional palestina y la supervisión de su ejecución. Hawatmeh expresó que la ejecución por parte de Israel de la decisión de expulsar al Presidente Arafat, tendrá gran repercusión regional e internacional, por lo que están obligados a hacer precisos y complejos cálculos. Además instó a las facciones de la Resistencia Palestina a definir la metodología y línea de la Resistencia. lejos de la utilización de una visión corta y aventurera que conllevan al derramamiento en vano de la sangre de nuestro pueblo desarmado.
Pregunta: ¿Acaso la Intifada y la Resistencia responden a los objetivos políticos nacionales palestinos en esta etapa?, ¿Cuáles son los métodos para su éxito?
Respuesta: Desde el contundente levantamiento de la Resistencia como respuesta y sustituto de la derrota de junio de 1967 hasta nuestros días, la Intifada es un eslabón principal en la cadena de la marcha de la revolución, la Resistencia y la OLP en el transcurso del accionar patriótico revolucionario La nueva Intifada y Resistencia palestina, que cruza hoy sus gloriosos 4 años, representó una gran palanca nacional en la marcha combativa de nuestro pueblo en el camino de arrebatar sus legítimos derechos al retorno, la autodeterminación y la construcción del Estado Palestino Independiente, con su capital Jerusalén. Nosotros somos los pioneros de la Intifada y llamamos siempre a fortalecer su carácter de masa y democrático organizada, y a trazar los objetivos de sus actividades de masa frente a la política colonialista, la usurpación de los territorios palestinos y la segmentación de la unidad a través del muro racista de separación, y la política de asesinatos contra los dirigentes de la Intifada y Resistencia; así como llamamos a apoyar a nuestros prisioneros en las cárceles de la ocupación y a proteger a nuestro pueblo de la discordia interna. Para ello necesitamos armar a la Intifada y Resistencia de un programa de consenso patriótico, cuyos fundamentos sean denominadores nacionales comunes; crear una dirección unificada sobre bases democráticas de coalición; rebasar las fallas de la Intifada y corregir los métodos y la línea de la Resistencia. Esto garantiza su continuidad, protección, desarrollo, fortalece su carácter de masa con la profundidad de su verdadera democracia, y frustra las conspiraciones contra nuestro pueblo.
Además, es preciso reconstruir los comités de coordinación e impulsar el papel de los comités populares a todos los niveles, así como los comités de emergencia y reforzar sus actividades de masa. Hoy después de completar tres años de la nueva Intifada, Resistencia y la actual crisis del hogar palestino con la llegada del gobierno de Mahmoud Abbas (Abu Mazen) a un callejón sin salida y los desaciertos de Ahmad Korei (Abu Alá) en su gestión de crear uno nuevo, se requiere un diálogo profundo y concreto entre todos para llegar a la verdadera y realista política nacional y corregir la Intifada y la Resistencia.
Pregunta: Se conmemora el aniversario del estallido de la Intifada a la sombra del incremento de la agresión israelí, ¿acaso el estallido de la Intifada vino a reafirmar que el pueblo palestino aún continúa llevando el mensaje patriótico palestino?
Respuesta: El inicio de la Segunda Intifada, el 28 de septiembre de 2001, se produjo como una respuesta a la situación creada con las negociaciones de Camp David y Taba en el 2000, y la llegada de la opción de Oslo a un camino cerrado porque las soluciones planteadas ignoraron el límite mínimo de los derechos nacionales del pueblo palestino, al estar restringidas a la visión israelo-norteamericana. Esa visión refleja una cadena de ambiciones expansionistas que va más allá de lo que había logrado el proyecto colonialista sionista israelí en el año 1948, y pretende cosechar la derrota árabe de junio de 1967. La nueva Intifada dio la respuesta del pueblo palestino, aferrado a sus legítimos derechos, con la continuación del levantamiento popular hasta lograr sus derechos al retorno, la autodeterminación y la plena independencia nacional. Bajo el accionar de la Intifada, Sharon llegó a declarar “no se puede seguir la ocupación hasta la eternidad”, y la mayoría de la opinión pública israelí llama a soluciones políticas que se acercan a las resoluciones de la comunidad internacional, a lo que aún se oponen las fuerzas derechistas y la extrema derecha sionista expansionista. Gracias al efecto de la Intifada se llegó a las resoluciones de las Cumbres del Cairo, Amman y Beirut; a la iniciativa de paz árabe; y a nivel internacional, a la visión de Bush, a la resolución del Consejo de Seguridad número 1397, emitida en 2002, del derecho de nuestro pueblo a un Estado Independiente y a la Hoja de Ruta, patrocinado por el Comité Cuatripartito. Esos grandes acontecimientos no hubieran ocurrido sin el accionar de la nueva Intifada y Resistencia, después que los Acuerdos de Oslo llegaron al punto de muerte para asfixiarse en un túnel cerrado.
Pregunta: ¿Existe una preocupación de que Israel expulse al presidente Arafat, especialmente después de la caída del gobierno de Abu Mazen, bajo el pretexto de que Tel Aviv combate en lo que los Estados Unidos llama hoy “la guerra contra el terrorismo”?
Respuesta: A pesar de que a nosotros no nos extraña cualquier hecho del gobierno de Sharon, y eso lo demuestra la experiencia, creemos que la expulsión del presidente Arafat tendrá sus repercusiones regionales e internacionales y perjudica a Israel más de lo que lo beneficia, por lo que están obligados a sacar precisos y complejos cálculos. Francamente la decisión del gobierno de Sharón de expulsar a Arafat es inejecutable. Arafat disfruta de una alta póliza de seguridad general, representada por el rechazo a tal decisión por parte de la Unión Europea, Rusia, las Naciones Unidas y la Resolución del Consejo de Seguridad del 12 de septiembre último.
Pregunta: la Intifada levantó en el contexto del enfrentamiento con Israel un conjunto de grandes consignas y títulos, que tocan la esencia de la lucha nacional palestina y palpan la situación de la unidad nacional. En opinión de muchos seguidores y observadores y hasta de los polos del accionar nacional, después de tres años todo parece indicar que muchas de estas consignas aún no se han logrado. ¿Cuáles son las dificultades que impidieron la aplicación de dichas consignas? En su criterio ¿acaso se trata eso de fallos generales subjetivos y objetivos?, ¿Cuál será el destino de la dirección nacional unificada y de la lucha contra la corrupción?, ¿Existe la posibilidad de terminar el asunto de la corrupción y dedicarse a la construcción de instituciones palestinas efectivas?
Respuesta: Las acciones de la primera asesinada Intifada retrocedieron debido a la retirada de Al Fatah y del Partido del Pueblo Palestino de la dirección nacional unificada, con el inicio de las conversaciones de Madrid. Con ello se abortaron muchas de las conquistas de la lucha, logradas con el accionar diario de las masas contra las fuerzas de ocupación, los rebaños colonialistas y sus milicianos armados. La dirección de la ANP y su gobierno aún ven la Intifada como un valor táctico de uso, sin considerar su nuevo desarrollo cualitativo en el contexto del trabajo combativo, lo que obstaculiza la creación de una dirección nacional unificada que asuma la responsabilidad de organizar el quehacer diario de la Sublevación Popular y trabaje en pro de profundizar su carácter democrático de masas. Esa forma de ver la Intifada, hizo que algunos regatearan su destino, de modo que estropeó fuertemente a los programas levantados por ella con mares de sangre. La insistencia de la derecha como controladora de las articulaciones de la Autoridad, de las cuestiones monetarias y del ejercicio de su política seccionadora y de absolutismo en la decisión nacional palestina, perjudica a la Intifada y la causa del pueblo palestino. Combatir la corrupción es una cuestión posible sino necesaria, que demanda aunar el esfuerzo de todas las fuerzas nacionales, democráticas e islámicas para que fructifique un diálogo nacional palestino que arribe a un programa de denominador común, el cual permita reconstruir la OLP y la ANP sobre bases democráticas de coalición y formar una dirección nacional unificada donde todos estén representados y asuman sus responsabilidades en la formulación de la decisión nacional palestina y la supervisión de su ejecución. Todo ello está condicionado por el abandono de aquellos que practican la política vana y absolutista, y por el retorno a la mesa del diálogo para enfrentar el destructor proyecto israelí apoyado por Washington, que se hace el de la vista gorda respecto a todas las prácticas criminales del gobierno de Sharon. Los desaciertos de Ahmad Korei (Abu Alá) en su llamado a formar un gobierno de crisis o “gobierno de emergencia”, con la membresía de cinco a siete ministros, su retroceso bajo la presión del pueblo y las fracciones de la Resistencia y la Intifada, y su actual llamado a la creación de un gobierno amplio, es una prueba real a la Autoridad respecto a su disposición de crear un gobierno de coalición unitaria nacional con un programa político unido y una dirección unificada, que corrija la trayectoria de la ANP para que se acerque a las consignas de la Intifada y la Resistencia. Esto es lo que planteamos ante todos, y en especial ante nuestro pueblo con el fin de revelar las maniobras realizadas actualmente bajo el tapete.
Pregunta: En el contexto de los pasados años de Intifada se introdujeron más de una vez los conceptos de alto el fuego y de la tregua, ¿cómo se reflejaron estas cuestiones en el accionar nacional palestino?
Respuesta: La lucha armada no es un objetivo en sí mismo, sino una de las formas de lucha que debe completarse con otras en servicio de los supremos intereses nacionales palestinos. Por ende, los destacamentos de la Resistencia tienen derecho a definir la metodología y línea de la Resistencia, lejos de utilizar una visión corta y de línea aventurera que conllevan al derramamiento en vano de la sangre de nuestro pueblo desarmado, y a determinar los instrumentos de este medio de lucha nacional y sus objetivos, lo que nos hizo aceptar y declarar la tregua provisional. En este marco, llamamos a intensificar y concentrar la lucha armada contra las fuerzas de ocupación dondequiera que estén, y en especial en los territorios palestinos ocupados tras la agresión de junio de 1967 por ser el eslabón más débil. Llamamos a alejar a los civiles, de ambas partes, del conflicto tomando en cuenta la experiencia de Hizb allá en el Sur del Líbano, en 1996 y de los movimientos de liberación nacional desde Vietnam, Argelia, hasta Sudáfrica. La política agresiva y sangrienta de Sharón hizo romper la tregua debido a su insistencia en continuar las operaciones de eliminación contra los cuadros y dirigentes de la Intifada y Resistencia, desde Aiman Bahdawi (FDLP), Raed Al-Karmi (Al-Fatah), Ismail Abu Shanab (Hamas) hasta Abu Ali Moustafa (FPLP); en rechazar la liberación de los prisioneros, y continuar la construcción del muro de separación y la agresiva campaña colonialista. Con la decisión de aceptar la tregua hemos impedido el enfrentamiento entre los propios palestinos. Hemos tenido acierto en nuestra decisión. Sólo Israel es el responsable del rompimiento de la tregua y de su no renovación.
Pregunta: Durante los pasados tres años se repitieron las operaciones de asesinatos contra los diferentes dirigentes nacionales y cuadros locales. ¿Cómo se refleja esa política ocupacionista en la actividad combativa palestina?, ¿cómo se puede enfrentar dicha política? y ¿por qué hay faltas en la persecución de los traidores?
Respuesta: La política de asesinatos es a la vez antigua y moderna desde Verdán hasta Al-Fakhani, en Beirut, pasando por Túnez y varias capitales europeas y llegando a Gaza y Cisjordania. Esas políticas no doblegan a nuestro pueblo en el sendero de su lucha, sino lo fortalecen. La respuesta a esos crímenes demanda cerrar nuestras filas, rechazar las discordias internas y aferrarse a la opción de intensificar la Intifada y Resistencia en el camino de la libertad y la independencia. Tratar la cuestión de los colaboradores de Israel exige un consenso patriótico palestino decidido por las fuerzas y organizaciones nacionales democráticas islámicas y la ANP. Ese asunto es de especial importancia y esperamos su aplicación con soluciones prácticas.
Pregunta: A pesar de la Intifada y el flujo de sangre palestina derramada sobre los territorios palestinos, muchos analistas y observadores de la situación palestina, además de los polos del accionar nacional, democrático e islámico afirman que la política oficial de la ANP no se eleva al nivel de los sacrificios del pueblo, sino en muchas ocasiones se ha alejado. ¿Cómo se puede cerrar la brecha entre el trabajo político negociador y el papel popular combativo nacional en el futuro en concordancia con las aspiraciones generales?
Respuesta: Esto es cierto, hemos advertido sobre estas destructivas políticas; pedimos abandonarlas y retornar a las reglas del programa de consenso patriótico, pues estas políticas concesionistas llevaron al proceso de Oslo a un camino cerrado. Podemos ver cómo la política de la ANP y el gobierno de Abu Mazen se derrumbaron porque volvieron a los principios de las políticas miserables concesionistas del proceso de Oslo. El intento de hacer prevalecer la hegemonía y el absolutismo sobre la decisión nacional palestina y el ceder ante las presiones israelo-norteamericanas al ofrecerles más concesiones, no son políticas durables porque se contradicen con los supremos intereses de nuestro pueblo, por lo que su destino es derrumbarse junto con sus diseñadores. La solución está en el retorno a la mesa de diálogo para ponerse de acuerdo sobre un programa de consenso patriótico que abarque entre sus puntos la reformulación de una estrategia negociadora. Hoy el gobierno de la Autoridad y Ahmad Korei están ante una prueba práctica. Los llamamos a la creación de un programa común, una dirección unificada, y un gobierno de unidad nacional, ya que sin ello continuarán el derrame de sangre en los hogares palestinos, las concesiones y las aventuras. Esta situación de concesiones y aventuras conduce a un proceso de doble efecto: es destructiva para el pueblo y la patria y para la Intifada y Resistencia.
Pregunta: El arresto político no se detuvo a pesar de todas las voces que demandan su fin. Hay varios luchadores aún detenidos en las cárceles de la ANP, especialmente en Jericó, pertenecientes a diferentes organizaciones. ¿Pudiera ser, como afirma la Autoridad, que el arresto de ellos está considerado dentro del marco de los supremos intereses nacionales de protegerlos? ¿O el interés nacional requiere liberarlos para que se incorporen a las filas del pueblo en su lucha diaria y continua contra la ocupación israelí?, ¿y quién garantiza su seguridad en los lugares de detención?
Respuesta: Siempre hemos rechazado la actitud de arrestos políticos que practica la ANP y nos hemos quemado con su fuego desde 1996 hasta hoy en día. Esta política va en contra de los requisitos del interés nacional y la reconstrucción de la unidad palestina, y representa en estos momentos la admisión de la condición impuesta por la administración norteamericana y el gobierno de Sharon de lanzarse sobre los luchadores de nuestro pueblo y la Intifada. Nosotros llamamos de nuevo a prohibir el arresto político y a solucionar las diferencias entre los destacamentos y la ANP sobre la base de un programa de dominador común para proteger la Intifada y su marcha combativa libertadora.
Pregunta: En los umbrales del inicio de un nuevo año de la Intifada, renunció el gobierno de Abu Mazen, que había dictado un conjunto de medidas sin cosechar éxitos. Esta fue la primera experiencia para un primer ministro. Hay quien indica que este gobierno fue el candidato de poner fin a la Intifada. ¿Cuál es el nivel de exactitud de este planteamiento? ¿Acaso si se asigna a otro primer ministro tendrá las mismas tareas o no?
Respuesta: Desde el inicio, el gobierno trajo su muerte en el mecanismo y formación de su estructura, pues se creó de un sólo matiz político de los bloques de Al Fatah y de una base popular estrecha y limitada, e incluyó en su membresía muchos de los elementos que fueron adictos a la corrupción. El conflicto que se desencadenó entre los polos de la Autoridad en su mayoría no fue creado a base de diferencias políticas, sino sobre diferencias que no parten de principios, o sea diferencias sectaristas estrechas, y sobre la distribución de las facultades acompañado de una lucha interna por apoderarse de las instituciones de la Autoridad. Ese conflicto se desarrolló hasta alcanzar las instituciones de la OLP, e intentar arrebatar su representativitad. Lamentablemente las soluciones adoptadas entre ambas partes del conflicto ocurrieron lejos de las instituciones nacionales palestinas y se utilizaron soluciones de orden administrativa en niveles altos de la propia Autoridad y el gobierno. Reafirmo que la innovación (como principio) del cargo de primer ministro de la ANP es una cuestión sana. Nosotros luchamos, desde la declaración política de la independencia del Estado de Palestina, en noviembre de 1988 en Argel, no por un régimen autoritario, sino por un parlamento democrático, por distribuir las facultades, y estamos en contra de centralizar el poder en una sola persona. Todo ello debe hacerse bajo estricta disciplina dentro del marco de un programa de denominador nacional común; también se debe recurrir al arbitraje de las instituciones nacionales de coalición de nuestro pueblo y crear un gobierno de unidad nacional entre las principales organizaciones y la Autoridad, que goce de una amplia base política social.
Pregunta: En los umbrales del nuevo año de la Intifada ¿cuáles son las principales lecciones que se deben tener en cuenta para desarrollar el desempeño oficial organizativo y popular palestino?
Respuesta: La única salida de la gran crisis nacional que vivimos es el regreso a la mesa de diálogo palestino- palestino y al serio trabajo por la reconstrucción de la unidad palestina. Así podremos resistir las enormes presiones externas y llegar a un programa de denominador común que reestructure las instituciones de la OLP y la ANP sobre bases parlamentarias democráticas de coalición, y permita el abandono de la política absolutista, sectarista, divisionista y egoísta que utilizó la Autoridad desde 1994 hasta nuestros días; así como la creación de una dirección nacional con la participación de todos en el trazo de la decisión nacional palestina, que asuma la responsabilidad de los resultados de su ejecución e impida el plan de Sharon de provocar enfrentamientos armados entre palestinos. De esta forma protegemos la marcha de la Intifada y adoptamos una metodología y línea unida de resistencia, de manera que caminamos por el sendero correcto para enfrentar los peligrosos desafíos a la sombra de la declarada agresión israelo-norteamericana. Esto nos permite profundizar el carácter democrático de masas de la sublevación popular y la resistencia madura y responsable en sus operaciones militares ante nuestro pueblo, los árabes y el mundo e incrementar las fuerzas de paz dentro de la opinión pública israelí, en la marcha victoriosa hacia el amanecer de la independencia, el retorno y la autodeterminación.
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