Hawatmeh, el político
Sin haber sobrepasado los 16 años de edad, Nayef Hawatmeh se integró al Movimiento de los Nacionalistas Árabes (MNA) que surgió como reacción inmediata a la derrota árabe y a la catástrofe de Palestina.
Antes de cumplir los 19 años de edad, ya asumía plena responsabilidad organizativa en la dirección del MNA en Jordania y Cisjordania, luego del golpe de estado que tuvo lugar en Ammán, en abril de 1957, contra el gobierno nacional de Suleiman Al-Nabulsi.
En febrero de 1959, tuvo necesidad de pasar a la clandestinidad después de que el MNA sufriera persecución en Jordania. Así desapareció por no poco tiempo de la palestra pública. En esos momentos se emitió en ese país la primera condena a muerte contra Hawatmeh y varios de sus hermanos fueron detenidos y cumplieron largas condenas en prisión.
Debido a posteriores acontecimientos, Hawatmeh entró clandestinamente a Damasco y de ahí se trasladó a Trípoli, en el norte del Líbano, encabezando una marcha armada desde la ciudad siria de Homs. Allí contribuyó en la revolución de 1958, a la cabeza de un nutrido grupo de cuadros y militantes del Movimiento que se enfrentó a las intenciones del entonces presidente libanés Camille Chamoun de traer tropas estadounidenses a la región, y al proyecto diseñado por el mandatario norteamericano Dwight Eisenhower para el Líbano.
En esa etapa formó un frente de combate junto al premier libanés Rashid Karami y su partido Movimiento de Liberación Árabe y con los partidos del Baas, en el norte libanés.
Más tarde, tras la revolución del 14 de julio de 1958 y luego de la salida de Chamoun y la reconciliación entre las partes en conflicto en el Líbano, se trasladó a Bagdad, después de asumir en Iraq toda la responsabilidad del MNA.
Hawatmeh sufrió ahí su primera detención durante 14 meses como parte de la lucha contra la dictadura de Abdel-Karim Qassem. En la prisión convivió con varias figuras que posteriormente desempeñaron un relevante papel en la vida política de Iraq, como Abdel-Salam Aref, Ahmad Hassan Al-Baker, Saleh Mahdí Ammash, Ali Saleh Al-Saadi, Abdel-Karim Farhan, Soubhi Abdel-Hamid, Abdel-Aziz Al-Akili, Abdel Hadi Al-Rawi, Tahar Yehya y muchos de los más destacados líderes militares y políticos iraquíes.
Salió de las mazmorras de la dictadura junto a los anteriormente mencionados el 8 de febrero de 1963, tras el primer golpe de estado del partido Baas, en alianza con Abdel- Salam Aref.
Publicó entonces el periódico Al-Wahdah (La Unidad) que sólo sobrevivió 27 días y fue clausurado por el Régimen Baasista.
La segunda detención se produjo durante la alianza del Partido Baas con Aref, motivada por lo que publicara Al-Wahdah y por las posiciones del MNA, encabezado en ese momento por Hawatmeh. Posteriormente fue deportado a Egipto y después al Líbano.
Poco tiempo después de su deportación de Iraq se emitió otra pena de muerte en su contra (Ver los libros: “La cosecha de una Revolución: La experiencia de Iraq 1958-1964”, del General Abdel-Karim Farhan, miembro del Comité del Comando de Oficiales de la Revolución y ministro de Cultura y Promoción; “Mi experiencia en el Partido Baas”, de Hani Al-Fekaiki, miembro de la dirección del Baas iraquí, y “El Movimiento Nacionalista Árabe: Surgimiento, desarrollo, destino”, del Centro Árabe de Estudios Estratégicos).
Hawatmeh es considerado como uno de los polos emergentes de la izquierda dentro del moderno movimiento nacionalista en los países del Levante, encabezando el ala democrático- revolucionaria.
En Yemén contribuyó a la lucha por la liberación de la ocupación británica e hizo aportes a la elaboración del programa de la Cuarta Conferencia del poder de Yemén del Sur, apenas lograda la independencia. Al respecto publicó el libro “La crisis de la revolución sudyemenita”, en el que planteó un nuevo programa revolucionario en respuesta a la lucha entre la izquierda y la derecha del Frente Nacionalista en el poder, que dirigió la guerra contra el colonialismo británico. El libro se convirtió en texto de cabecera para la izquierda patriótica de Yemén, que asumió el poder tras la derrota del ala derecha del Frente Nacionalista y el ejército.
Tras la derrota de 1967 y el horizonte que auguró la revolución palestina como respuesta a la ocupación israelí y una nueva alternativa tras la derrota de los regímenes árabes, pasó a trabajar en el caliente escenario del enfrentamiento y en el marco de las ramificaciones del Movimiento de los Nacionalistas en Palestina y Jordania.
En la conferencia de agosto de 1968, que abarcó a las corrientes izquierdista democrática y derechista tradicional en una coalición del Frente Popular para la Liberación de Palestina (la sección palestino-jordana de los nacionalistas árabes), Hawatmeh presentó el Informe Político y Organizativo y el Informe de Tareas y Acción, con los que logró desarrollar el papel y peso del ala izquierda en el Movimiento Nacionalista.
Al abandonar el Frente Popular las decisiones de esa Conferencia y recurrir a varias formas de fuerza y violencia, Hawatmeh declaró el 22 de febrero de 1969 la independencia de la corriente izquierdista bajo el nombre del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP).
Desde entonces y bajo su liderazgo, el FDLP se convirtió en un destacamento principal y fundamental dentro de la coalición de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), de la revolución y del pueblo palestinos. Realizó un aporte fundamental en la elaboración de los programas y la determinación de las tareas de la revolución y de la OLP, así como en la lucha nacional palestina y en las batallas en defensa de la revolución, de la OLP y del pueblo, tanto en la tierra ocupada como en Jordania y El Líbano en diferentes etapas y, al mismo tiempo, en la Intifada y la acción popular contra la ocupación y la colonización.
En septiembre de 1970, el gobierno jordano lanzó una guerra total contra la resistencia palestina y emitió un comunicado especial de captura vivo o muerto de Hawatmeh, ofreciendo una altísima suma como recompensa. Esa fue la segunda condena a muerte declarada por Jordania.
Hawatmeh es considerado por observadores y especialistas, como una personalidad carismática, de gran iniciativa, que siempre brinda soluciones prácticas y realistas para las nuevas cuestiones que se plantean en la agenda de la revolución palestina y el movimiento nacional del pueblo. Es el primero en poner ante la OLP su realista Programa Nacional Escalonado, en 1973, y libró en el seno del pueblo palestino, de la OLP y del Frente Democrático, la batalla del Programa Nacional que años después de su planteamiento se convirtió en el Programa del pueblo, de la revolución y de la OLP, ratificado una y otra vez en las sucesivas sesiones del Consejo Nacional Palestino, desde junio de 1974. Hawatmeh introdujo una serie de cambios en el pensamiento político contemporáneo: (ver los libros: “En busca de una entidad”, del Doctor Maher Al-Shariff; “El desarrollo del pensamiento político palestino”, de Faisal Al Hourani; “La entidad palestina” de Issa Al-Shoaibi, y “Memorias”, de Khaled Al-Fahoum).