En el vigésimo día de la guerra israelí contra la Franja de Gaza, miles de civiles palestinos, desde la mañana del jueves 15 de enero, abandonaron la ciudad y sus hogares para trasladarse a otras zonas de la misma ciudad, debido a la amenaza de las fuerzas terrestres sionistas, de irrumpir en los barrios densamente poblados, con el apoyo de aviones, helicópteros, tanques y cañones.
Este día se caracterizó por el indiscriminado aumento de los bombardeos aéreos sobre los indefensos y el lanzamiento de diferentes tipos de bombas, incluyendo las prohibidas a nivel internacional, como es el caso de las bombas de fragmentación, químicas, uranio empobrecido, fósforos blancos, entre otras.
EL director general de la Sección de Socorro y Emergencia del Ministerio de Salud, Dr. Muaweya Hasanen, dijo que los mártires, hasta el jueves, alcanzaron la cifra de 1 mil 95. Muchos de ellos fueron se encontraban de abajo de los escombros, debido a los intensos bombardeos contra edificaciones y zonas muy pobladas, también afirmó que los heridos superaron los 5 mil.
Por otra parte, se conoció que los países No Alineados condenaron los ataques a Gaza y el desprecio sionista a la Resolución del Consejo de Seguridad No. 1860, además de su posición de rechazo reiteraron el llamado de la comunidad internacional para detener totalmente las actividades militares sionistas.
La resolución internacional aún está escrita en papeles sin ejecutarse, mientras las víctimas palestinas, entre muertos y heridos, desde el 27 de diciembre del pasado año, rebasan los 6 mil.