El ejército ocupante volvió a convertir en blanco las escuelas donde se refugian los desplazados de sus viviendas. En la mañana de sábado 17 de enero, una escuela de la UNRWA fue atacada con misiles en el poblado de Beit Lahia, como consecuencia de ello murió una madre con su niña.
Fuentes médicas declararon que varios ciudadanos cayeron muertos en la zona llamada Al-Ammura, mientras los equipos de socorro y de emergencia trasladaban cadáveres de palestinos encontrados en distintos lugares, muertos por los indiscriminados y permanentes bombardeos en diferentes localidades.
La aviación continuó sus incursiones en la Franja y se concentró fundamentalmente en el norte y el sur utilizando diferentes armas, principalmente la fosfórica, que dejó cuerpos totalmente quemados.
Por el sur de la ciudad de Gaza se utilizó el bombardeo con cañones y por el oeste participaron en el ataque las lanchas.
Estas intensas ofensivas fueron acompañadas por un bombardeo dirigido contra los túneles en la zona de Rafah, fronteriza con Egipto.
El Director de Socorro y Emergencia Muaweya Hasanen dijo que los mártires en el vigésimo segundo día de agresión contra la población palestina, alcanzaron la cifra de un mil 205 y los heridos de 5 mil 300, mientras la maquinaria bélica destruyó 15 centros de salud y un sinnúmero de ambulancias. También informó que el número de niños caídos se elevó a 410, las mujeres a 108 y los ancianos a 113, además reportó que hubo 5 mujeres mártires de nacionalidades extranjeras.