Un nuevo crimen de guerra refleja la indiferencia sionista respecto a la vida de los civiles palestinos cuando se produjo el derrumbe una casa sobre un anciano inválido ante los ojos de su esposa e hija.
El crimen fue ejecutado durante una incursión el día 12 de julio en el campamento de Khan Junes.
Seg ún testigos, el ejército israelí comenzó a destruir las viviendas incluyendo la del anciano de 75 años, Mahmmoud Khalaf Alá, que quedó atrapado en su cama bajo los escombros debido a que los sionistas no permitieron su evacuación.
Su esposa comentó que los soldados israelíes no le hicieron caso cuando les rogaba detener la destrucción de su casa para sacar a su esposo.
Fuentes palestinas reportaron la muerte de más de 25 palestinos desde el comienzo del mes en curso, entre ellos varios asesinados por helicópteros Apaches y otros por bombardeos indiscriminados.
También se reportó que el poblado de Beit Hanun, situado en Gaza, sigue desde hace dos semanas bajo un cerco sionista que impide la entrada de las ambulancias y la evacuación de muertos y heridos.
Una declaración emitida por el Centro de Derechos Humanos Palestinos, denunció los actos criminales cometidos por Israel en Gaza y Cisjordania durante el presente mes e hizo un llamado a la Comunidad Internacional para garantizar la protección del pueblo palestino.