El periódico londinense Al-Quds Al-Árabi, el jueves 19 último, señaló que Arabia Saudita dirige un frente contra la realización de la Cumbre Árabe evitando, de esta forma, dañar su relación con EE UU especialmente en lo político y en lo económico.
El periódico, afirmó que el Consejo Ministerial Saudita se limitó a reprochar a algunas grandes fuerzas de instigar a Tel Aviv, pero no hizo ningún señalamiento directo a EE UU.
El rotativo aclaró que Al-Reyad, espera que su rol, en esta crisis, contribuya a recuperar la calidez de la tensa relación que tiene con Washington, desde los ataques del 11 de septiembre.
Agregó que “ todo parece indicar que el rechazo de Arabia Saudita a celebrar la Cumbre, que en caso de realizarse terminaría con un llamado de alto al fuego, está coordinado con la posición norteamericana anunciada por Condolezza Rice quién dijo, dos días atrás, que aún no es tiempo de un alto al fuego”. “Ésta también es la posición de Israel que insiste en continuar la operación militar en el Líbano hasta lograr sus objetivos”.
Un diplomático árabe dijo al periódico londinense que “si el partido Hesbollah cometió el error de lanzar un ataque en la frontera sin coordinar con el gobierno libanés, Arabia Saudita cometió un error mayor cuando condenó a la parte libanesa en el litigio con Israel, sin también consultar con el gobierno libanés”.
Por otra parte el periódico afirmó que el Canciller saudita intentó disminuir los efectos de la posición de su país sobre la relación con Irán, pero no hizo nada por remendar, ante la opinión árabe en general y la libanesa en particular, los enormes daños de la imagen del rol saudita respecto a la agresión. Agregó que “hasta incluso los tradicionales amigos de Arabia Saudita en el Líbano evitaron caer en la trampa de la división interna, que la misma posición saudita provoca a través de dirigir la culpa a una sola parte (Hesbollah), sin tener en cuenta los principios nacionales y el derecho a resistir la agresión, especialmente en estos momentos, en que todo el Líbano está bajo bombardeo israelí”
El periódico hizo énfasis sobre algunos comentarios hechos por observadores afirmando que la posición de Arabia Saudita obligó a Egipto a tomar un camino similar respecto a la situación en el Líbano.
También señaló que el triángulo egipcio-saudita-jordano no está dispuesto a realizar una Cumbre que consagre el estado de división e incapacidad que sufre el régimen oficial árabe. Egipto por su parte había condicionado la celebración de la Cumbre con puntos acordados previamente, demostrando una posición cercana al rechazo.
Dijo que “todo parece indicar que los gobiernos árabes, en vez de mantenerse en silencio, insisten en desafiar los sentimientos de sus pueblos, pues el presidente egipcio consideró que la resistencia palestino-libanesa, alcanzó pocos logros, ignorando el elogio que su país hiciera hace años, respecto al desempeño de la resistencia libanesa en la liberación del sur”. El rotativo agregó que “la posición árabe-egipcia se limitó prácticamente en llamar o exhortar a Israel, sin exigirle un alto al fuego”
“El régimen árabe oficial, que mantiene estrechas relaciones de intereses con Washington, parece sentir que la resistencia en Palestina, Líbano e Iraq le resta poder y ha convertido a los líderes de esa resistencia en símbolos de la Nación Árabe”, aseveró el periódico al finalizar su comentario.