En el amanecer del jueves 31 último, el ejército de ocupación israelí se retiró, luego de una operación que duró más de 4 días, del barrio Al-Shajaiya en el norte de la ciudad de Gaza.
La nueva incursión a dicho barrio dejó como saldo 20 mártires, entre los cuales se encuentran varios menores, además 72 heridos, muchos de ellos en estado de gravedad.
El ejército sionista alegó que su operación tenía el objetivo de buscar túneles que utilizan los palestinos para ser utilizados contra bases militares sionistas.
Ante el horroroso silencio de la comunidad internacional, Israel continúa sembrando terror y pánico entre la población civil palestina, causando enormes daños materiales y pérdida de vidas humanas, en su mayoría menores de edad.
Junto a estas incursiones Tel Aviv continúa llevando a cabo las acciones de asesinatos selectivos en diferentes localidades palestinas y aplicando la nueva política de bombardear viviendas con el pretexto de que las mismas pertenecen a activistas de la Resistencia.