Más de 30 mil palestinos enterraron a los combatientes y civiles caídos en un ataque del ejército sionista en el Casco Viejo de la ciudad de Nablus, al Norte de Cisjordania.
Los palestinos portaban banderas nacionales y de las organizaciones de la resistencia, entre las que se destacaban la verde del Movimiento Hamas, la negra de Jihad Islámico y la roja de las organizaciones de izquierda.
El ejercito sionista se retiró al amanecer del domingo 27 de junio último de la parte vieja de la ciudad de Nablus después de una incursión de tres días que dejó 10 muertos, más de 30 heridos y la destrucción de decenas de casas.
La campaña militar israelí en Nablus, considerada la capital económica de Cisjordania, comenzó en el amanecer del día 24 con la irrupción de más de 100 tanques y carros blindados que se desplegaron en los diferentes barrios de dicha ciudad.
La operación, llamada por los sionistas “Limpieza de estómago”, encontró la resistencia de los pobladores que se enfrentaron con piedras y botellas al fuego indiscriminado y los gases lacrimógenos lanzados por los soldados israelíes.
Durante la incursión murieron siete combatientes de Al Fatah, Jihad Islámico y del Movimiento Hamas, quienes estaban atrincherados en un apartamento. Más tarde cayó un combatiente del Frente Democrático para la Liberación de Palestina durante un enfrentamiento con decenas de soldados israelíes.
Según fuentes médicas los soldados sionistas impidieron la entrada de los equipos de socorro al antiguo casco de la ciudad de Nablus, escenario de la operación militar. Las mismas fuentes señalaron que además fueron arrestados miembros de dichos equipos médicos quienes intentaban socorrer a los heridos.
También la fuerza ocupante impidió el ingreso de la prensa al área, en un intento de ocultar la represión contra los palestinos.