Un general sionista de alto rango reveló que el ejército de ocupación, que padece de un déficit presupuestario por la aguda crisis económica surgida a raíz de la continuación de la Intifada, intenta vender sus capacidades y experiencias a varios países. El general dijo que “el ejército, en un intento de garantizar ingresos monetarios, propone a otros países alquilar su moderno centro de entrenamiento”.
En un comentario a un medio de prensa israelí, el militar agregó: que “hemos ofrecido nuestros servicios a Estados Unidos, Rumania, Alemania y Turquía” y reveló que ya se ha estimado el costo para una semana de entrenamiento.
Esta es una de las experiencias que se transmite a otros gobiernos.