Israel regala a los palestinos, en la mañana del domingo 22, día de Al-Eid Al-Fitr (fiesta religiosa musulmana), una masacre donde cayeron 7 mártires, debido a una operación de asesinato ejecutada por un comando sionista contra la familia de un dirigente de la Resistencia.
El comando, ocultándose con vestimenta árabe, abrió fuego hacia la casa de dicha familia, donde se encontraba un gran número de personas dando el pésame por la caída del dirigente asesinado, hecho que provocó varios muertos y decenas de heridos. Minutos después la fuerza ocupante bombardeó el lugar para crear pánico y garantizar la retirada de la unidad asesina de la zona.
También, los sionistas, en la mañana del primer día de la festividad religiosa, invadieron la zona oeste de Absan Al-Kubra, en el sur de la Franja de Gaza.
Esas nuevas agresiones forman parte de los constantes ataques israelíes llevados a cabo contra Gaza desde el pasado mes de julio.
La guerra dirigida por la ocupación contra Gaza ha creado una confusión entre los observadores internacionales, ya que por una parte el Primer Ministro Ehud Olmert, saluda telefónicamente al Presidente Mahmoud Abbas para felicitarlo por la fiesta religiosa y por otra, envía una unidad de comando para ejecutar una operación de asesinato que provocó gran ira entre la población palestina que se encontraba celebrando un día significativo luego de un mes de Ramadan.
La presidencia y el gobierno palestino condenaron esa horrorosa masacre sionista que llevó a la muerte a 5 miembros de una sola familia en Beit Hanun al norte de la Franja, además de otros 2 y decenas de heridos, muchos de los cuales se encuentran en estado crítico.
También llamaron a la comunidad internacional a intervenir urgentemente para poner fin a esas horrendas masacres y detener el deterioro de la situación.