La aviación israelí bombardeó la ciudad y el norte de la Franja de Gaza, hecho que produjo un gran número de muertos, elevando la cifra a 976 y la de heridos a 4 mil 525.
Hasta el momento la gran parte de las víctimas son mujeres, niños y ancianos que no pudieron evitar o escapar del intenso y mortal ataque.
La información respecto a las cifras es emitida por los corresponsales y las agencias de prensa que se encuentran en la Franja.
Según fuentes palestinas la aviación sionista desde la mañana del 14, atacó el centro de la ciudad que lleva el nombre de la Franja, con bombas de fósforo blanco provocando un intenso humo blanco, entre otros daños.
También las fuentes señalaron que el lanzamiento de este tipo de bombas tiene el objetivo de crear confusión, junto con el intento del avance terrestre.
El ataque abarcó las zonas nortes especialmente Jabalia y Beit Lahia. Los bombardeos de este día, desde las primeras horas de la mañana provocaron la muerte de casi 70 palestinos y más de 150 heridos.
Los sionistas comenzaron a utilizar armas prohibidas internacionalmente en su guerra sucia, como el fósforo blanco, las de fragmentación y el uranio empobrecido, además del uso de bombas demoledoras de bunkers, haciendo caso omiso al clamor mundial y al derecho internacional.
El uso de bombas de fósforo pudo verse con claridad en numerosas fotos de agencias e imágenes de televisión desde el pasado sábado 8 de enero.
La Convención de Ginebra de 1980 establece que el fósforo blanco está prohibido en las zonas habitadas por civiles.
Los equipos de socorro fueron impedidos de cumplir con sus tareas de evacuación de heridos lo que produjo el aumento de muertos, de igual modo los bomberos se vieron imposibilitados de llegar a las zonas de incendios.
Gaza, desde ya hace más de dos semanas, sufre y enfrenta la peor agresión contra el pueblo palestino, desde el año 1967.