Dieciséis palestinos murieron y otros 70 resultaron heridos como saldo de una sangrienta operación militar sionista que tuvo lugar en la ciudad de Khan Yunes y su campamento, en el Sur de la Franja de Gaza, durante los días 24 y 25 de octubre.
Treinta tanques y 7 buldózeres, avanzaron en dichas localidades palestinas, acompañados por un intenso bombardeo aéreo y terrestre, con el objetivo de sembrar el pánico entre los civiles palestinos. Según testigos los francotiradores sionistas tomaron parte en la operación disparando ante cualquier movimiento, desde edificios altos.
La horrenda masacre cometida en Khan Yunes y su campamento, sucedió horas antes de que el parlamento israelí comenzara sus decisivas conversaciones sobre el plan de retirada de Gaza, que debía ser votado el martes 26 de octubre.
El Estado Hebreo lleva una política militar de represión contra los palestinos que causa diariamente, la muerte de muchos civiles en su mayoría niños y ancianos.
La última operación a Jabalia que comenzó el 28 de septiembre y duró hasta el 15 de octubre, dejó sin vida a 140 palestinos de ellos 30 niños y más de 500 heridos, además de 215 viviendas destruidas y una perdida de casi 25 millones de dólares, según un informe de la Autoridad Nacional Palestina.