Entre los días 19 y 20 de mayo, las fuerzas de ocupación israelí ampliaron su agresión en la ciudad de Rafah al Sur de la Franja de Gaza, donde resultaron muertos 9 palestinos, alcanzando un total de 56 mártires desde la última invasión el martes 18.
Según las agencias noticiosas la invasión de tanques, carros blindados y buldózeres, acompañada por intensos bombardeos, destruyeron decenas de viviendas en diferentes barrios en dicha ciudad.
Las mismas agencias señalaron que la enorme destrucción ocurre, en mucho de los casos, para dar paso a los tanques.
Por otra parte dos palestinos resultaron muertos en Qalquilia en Cisjordania durante una irrupción sionista acompañada de una campaña de arrestos.
El nuevo ataque sionista, que aún continúa, ocurrió luego de que el Consejo de Seguridad condenara el asesinato y la destrucción de casas palestinas en la ciudad de Rafah.
La Resolución que obtuvo la aprobación de 14 miembros, exigió a Israel a detener las matanzas de los civiles, la demolición de hogares y a respetar las normas del derecho internacional.
Como un paso inusual EE.UU, estrecho aliado de Israel, no utilizó el derecho al veto para impedir la misma, solo se conformó con la abstención.
La Resolución fue adoptada después del aumento de la cólera internacional por el bombardeo israelí a una marcha pacífica en Rafah el día 19 de mayo donde resultaron muertos decenas de palestinos entre ellos un gran número de niños.