Las fuerzas ocupantes israelíes mataron el 2 de febrero, en el segundo día de la fiesta religiosa musulmana del Eid Al-Adha, a 4 palestinos, entre ellos dos hermanos, durante una operación militar que duró varias horas en la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza.
Un día antes, las fuerzas sionistas asesinaron a un palestino en el campamento de refugiados de Aidah, en la ciudad de Belén, en Cisjordania, y a otro en Jericó.
Durante esas invasiones a diferentes ciudades y campamentos en Gaza y Cisjordania, el ejército ocupante hirió a decenas de civiles y destruyó varias casas.
Israel destruye a diario viviendas palestinas con el pretexto de que albergan a activistas de la Intifada, de esa manera dejan a cientos de personas desamparadas al utilizar ese método como un castigo colectivo.
Durante los últimos cinco días, varias víctimas cayeron debido a la sangrienta política de Sharon.
El 28 de enero último, ocho palestinos fueron fusilados a sangre fría y decenas resultaron heridos durante una penetración de las fuerzas sionistas en el barrio de Al-Zeitun, al Oeste de la Ciudad de Rafah.
Al día siguiente, las fuerzas ocupantes asesinaron a una mujer palestina en el campamento de Rafah donde hirieron a ocho personas, entre ellas varios niños, y destruyeron decenas de casas.
El día 30 de enero, dos palestinos fueron asesinados en la Franja de Gaza y uno en la ciudad de Hebrón, al Sur de Cisjordania. Durante esa jornada hubo irrupciones sionistas en diferentes campamentos y ciudades, donde detuvieron a decenas de palestinos y dinamitaron varias viviendas.
Con la muerte de los últimos seis palestinos, según la Agencia Francesa de Noticias, AFP, el saldo de mártires, desde el comienzo de la segunda Intifada, el 28 de septiembre del 2002, se eleva a la cifra de dos mil 793.