En un nuevo paso del Grupo Árabe en Naciones Unidas que podría incrementar la presión diplomática sobre Israel, la Asamblea General (AG) aprobó el 8 de diciembre último una resolución que traslada al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, el asunto del Muro de separación que Israel continúa construyendo en Cisjordania,
Esa decisión fue considerada como una victoria por la Autoridad Nacional palestina, al tiempo que Israel la rechazó junto a Estados Unidos, su aliado principal.
La Asamblea llamó al Tribunal a revisar las consecuencias de la creación del Muro desde el punto de vista legal y a decidir si el derecho internacional obligaría a Israel a eliminarlo.
La resolución fue aprobada por 90 países, con la oposición de ocho y 74 abstenciones, incluyendo entre ellos los países de la Unión Europea.
La resolución no obliga al Tribunal Internacional de Justicia a expresar su opinión al respecto pero el representante palestino de Naciones Unidas en una declaración a la agencia Reuters expresó su confianza en que esa corte expresaría su opinión.
Observadores consideraron que en caso de que el Tribunal se expresara respecto al tema del Muro, podría aumentar la presión diplomática sobre el Estado Hebreo, teniendo en cuenta que la opinión de dicho tribunal goza de un peso legal mayor al de la resolución de la AG que no es obligatoria.
Los países árabes habían solicitado celebrar una reunión urgente de la AG luego de que el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, señalara en un informe editado el 28 de noviembre último que “la construcción del Muro en Cisjordania causa grandes daños a los palestinos”.
Annan agrego que “Israel tiene derecho de defender sus ciudadanos pero ese derecho no debe contradecirse con el Derecho Internacional”