La administración norteamericana continúa la presión sobre sus aliados para mantener el bloqueo impuesto sobre el pueblo palestino en Gaza y Cisjordania e impedir la llegada de los fondos suficientes para cubrir los gastos de la Autoridad Nacional y los salarios de casi 140 mil funcionarios palestinos.
Según fuentes diplomáticas, Washington creó un equipo de trabajo para comunicarse con los países árabes e islámicos con el fin de presionarlos para no brindar ayuda a los palestinos. También presionó a algunos de esos países para no recibir al Canciller palestino, Mahmoud Al-Zahhar.
La fuente agregó que el equipo norteamericano hizo una advertencia a los Bancos que trabajan en los territorios palestinos para no cooperar con el Ministerio de Finanzas, amenazándolos de poner severos castigos, hasta el congelamiento de sus cuentas guardadas en bancos de Estados Unidos, bajo la acusación de cooperar con el terrorismo.
También el equipo de trabajo norteamericano, continúa colaborando con los supervisores europeos en el punto de control de Rafah para impedir que la Autoridad Palestina introduzca dinero a Gaza.
Debido al bloqueo impuesto sobre Gaza y Cisjordania, la situación de los palestinos atraviesa un momento difícil y está a punto de hundirse en una crisis económica y social.
Centros comerciales comenzaron a cerrar y muchos hospitales ya no reciben pacientes ni heridos. Se prevé una crisis alimenticia junto a una crisis de salud por falta de medicamentos.