La niña palestina Iman Samir Al-Hommos, de 13 años, mientras se dirigía a la escuela temprano en la mañana como de costumbre no sospechaba que no llegaría, pero 20 balas disparadas por los soldados sionistas la sorprendieron antes de entrar al colegio.
Testigos y fuentes médicas comentaron que el día martes 5 de octubre, Iman iba con dos amigas para la secundaria de Rafah cuando la alcanzaron los disparos de tres soldados que habían salido de un tanque cerca de una torre de control ubicada en el barrio de Tal Al-Sultan, al sur de la Franja de Gaza.
Los soldados dispararon al maletín cuando la niña intentando huir lo dejó caer y luego contra el frágil cuerpo de la pequeña que cayó ensangrentado.
A los sionistas no les bastó esa criminal acción y la rodearon impidiendo a las ambulancias acercarse durante más de media hora. Mas tarde trasladaron el cuerpo de la menor al Hospital Estatal de la localidad.
La familia de Iman se estremeció ante la pérdida de su hija. Ihab, el hermano mayor, expresó: “nos sorprendió mucho y no podíamos creerlo cuando la escuela nos comunicó lo sucedido. Entonces me dirigí rápidamente al hospital para ver la tragedia y el pequeño cuerpo destrozado por decenas de balas”.
Con lágrimas en los ojos agregó: “era una niña tranquila, sobresaliente, era nuestra alegría pero la perdimos”.
La niña, nacida en 1991, pertenece a una familia palestina refugiada natural del poblado Yubna, de los territorios palestinos ocupados en 1948. Esta familia consta de 12 miembros, cuyo padre se desempeña como profesor; y vive en una humilde casa de un callejón de Tal Al Sultán, zona que fue escenario de una gran operación militar israelí hace varios meses.
Desde el pasado 28 de septiembre Israel lanza una agresión en el norte de Gaza, en el campamento de Jabalia, hasta el momento han caído más de cien palestinos, se han reportado cientos de heridos y destruido una gran cantidad de viviendas.