Reporte

 
Llegó a siete mil 600 la cifra de prisioneros palestinos en cárceles sionistas
24 de enero del 2005
 

El Ministerio de los Asuntos de los Prisioneros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), informó que el número de prisioneros palestinos detenidos en cárceles y campos de concentración sionista, alcanzó, hasta el pasado día 15, la cifra de siete mil 600, de ellos mil 72 arrestados desde antes del inicio de la Intifada de Al-Aqsa.

El Ministerio señaló en su informe mensual que el total de prisioneros registrados por esa institución, es de seis mil 582 y reveló que casi mil 100 no se encuentran incluidos en dichos registros. De esos no incluídos, algunos pertenecen a instituciones y ministerios de la ANP.

También señaló que cientos de palestinos fueron arrestados recientemente sin tener aún conocimiento de su identidad.

El informe aclaró que en la actualidad existen 129 prisioneras en las cárceles de la ocupación, 127 de ellas procedentes de las provincias del norte de Cisjordania y de Jerusalén y dos de las provincias del sur.

Entre ellas se encuentran 12 menores de 18 años, 18 madres y dos que dieron a luz en la cárcel.

El reporte señaló que 312 menores palestinos se encuentran en varias prisiones sionistas, cifra que significa el 4,7 por ciento del número de prisioneros registrados.

Entre los menores se registran 45 enfermos, privados de tratamientos médicos y del mínimo derecho otorgado por las regulaciones internacionales.

Las condiciones a las que son sometidos los menores palestinos en las cárceles, se contradicen con los Convenios Internacionales de Derechos Humanos, especialmente el Acuerdo sobre los Derechos del Niño que insiste en la necesidad de garantizar la protección del menor y rechaza privarlos de su libertad.

El informe aclaró que los menores sufren falta de alimentos, de higiene, de ventilación en los lugares de detención, y ausencia de ropa, entre otras cosas, además de una indiferencia total por parte de las autoridades carcelarias que les niegan el derecho de tener una adecuada atención médica.

El documento hizo un llamado de atención sobre el peligro que encierra el maltrato físico y síquico a que son sometidos los menores palestinos y subrayó que sufren un aislamiento total del mundo exterior, privación de la visita de abogados, ausencia de sicólogos, golpes, ofensas verbales, separación, abuso sexual y castigos colectivos.

Según el informe el 99 por ciento de los menores arrestados han sido objeto de todo tipo de torturas, especialmente golpes, y el uso de horrendos métodos como taparles la cabeza con sacos y amarrarles las manos y los pies a las rejas, práctica esta última conocida como El Fantasma.

Agregó que, muchos de ellos rebasaron los 18 años de edad en la cárcel y un centenar tiene menos de 16 años.

Sobre la salud de los prisioneros palestinos, el informe aclaró que más de 950 sufren enfermedades crónicas como problemas cardíacos, de la vista y de las articulaciones, entre otras.

También hay dos que perdieron la vista completamente y otros dos son inválidos.

La autoridad carcelaria priva a los prisioneros enfermos de recibir un apropiado tratamiento y les niega el traslado a los hospitales para realizar chequeos que permiten diagnosticar las enfermedades desde sus inicios. Esa inhumana política sionista condujo a un aumento de casos de enfermedades dentro de las prisiones y centros de detención.

En cuanto a la tortura en las cárceles y campos sionistas de concentración, el gobierno hebreo aún practica contra los prisioneros palestinos métodos de torturas prohibidas internacionalmente, como golpearlos fuertemente, poner a los presos en refrigeradores con temperaturas muy bajas especialmente en época de invierno, privarles dormir por tiempo suficiente y obligarlos a estar de pie por largo tiempo, además del ya citado Fantasma.

Rara vez se encuentra un detenido que no haya sido blanco de uno de esos métodos de tortura.

Los prisioneros fallecidos victimas de la tortura, de la despreocupación total en cuanto a la atención médica o el asesinato premeditado después de la detención, alcanzaron la cifra de 176.

El informe citó que uno de los últimos mártires prisionero fue Salah Omar Sheikh Al-Eid, natural de la ciudad de Rafah, quien, dos días después haber sido herido y detenido el pasado 10 de diciembre, murió en un hospital sionista cercano a la cárcel, en la localidad de Beer Sheeva, debido a una mala atención, premeditada, por parte de la administración hospitalaria.

 
 
Sitio en inglés del FDLP
 
 
 
 
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente.
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP