El gobierno libanés permitió a los palestinos nacidos en su tierra, después de muchos años, a trabajar en profesiones que les eran prohibidas, este acontecimiento fue calificado por los observadores, como un hecho humano y de avance en la política libanesa hacia los refugiados palestinos.
Tarad Hamadeh, Ministro del Trabajo libanés, aprobó el pasado martes 28 de junio, una decisión que permite a los palestinos nacidos en El Líbano e inscriptos en el registro del Ministerio del Interior a trabajar en varias profesiones del sector privado, que solo fueron ejercidas por los ciudadanos libaneses.
Hamadeh dijo que “el Líbano disminuyó las ataduras que prohibían a los refugiados palestinos residentes en su país desde la creación del Estado de Israel en 1948, a trabajar en la mayoría de las profesiones”
Agregó que “Israel fue quien expulsó a los palestinos, aceptemos o no ellos están en nuestro país, prohibirles trabajar va contra los derechos humanos”
Para algunos analistas la posición libanesa es una decisión humana, disminuye el peso de la situación social de los refugiados y levanta las ataduras jurídicas impuestas sobre ellos.
Hasta el momento de la nueva decisión, los gobiernos libaneses, desde el año 1948, prohibían a los refugiados palestinos el derecho a trabajar en más de 70 profesiones. Ellos sólo tenían la posibilidad de ejercer algunas ocupaciones a través de la UNRWA, Agencia de las Naciones Unidas creada para ayudar a los refugiados palestinos.
Fuentes palestinas consideraron que esa decisión del gobierno de Beirut está en la senda correcta y llamaron a levantar las difíciles condiciones impuestas sobre los palestinos respecto a poder obtener permisos de trabajo en todos los oficios, además de incluirlos dentro del seguro social.
Las organizaciones palestinas, calificaron de muy positiva esta decisión libanesa y exhortaron a ampliar el diálogo palestino-libanés con el fin de buscar soluciones a las dificultades que viven los palestinos en el Líbano y a lograr un entendimiento que contribuya al mejoramiento de las relaciones entre ambos pueblos.
Por su parte Alí Faisal, máximo dirigente en el Líbano del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), se reunió con el Ministro del Trabajo libanés e intercambiaron sobre la nueva decisión del hermano país árabe.
El dirigente del FDLP expreso su gratitud ante este paso y lo consideró como un apoyo al pueblo palestino que lucha por retornar a su suelo patrio. También insistió en la necesidad de que el gobierno libanés tome otras decisiones que conduzcan a la igualdad entre el trabajador palestino y libanés mediante una apertura laboral, para que el refugiado pueda ejercer todas las labores en el Líbano y tener el derecho a un seguro social.
Organizaciones democráticas y de masas palestinas en los campamentos de los refugiados en el Líbano, hicieron declaraciones públicas agradeciendo la nueva política libanesa hacia los palestinos especialmente el derecho al trabajo, algo que fue prohibido debido a la política inhumana de los gobiernos libaneses hacia los refugiados palestinos que les agudizó aún más la situación económica, social y civil.
Muchos refugiados palestinos trabajan en el Líbano de forma ilegal, en condiciones inhumanas, sin seguro social y con bajos salarios que no corresponde al nivel de vida de este país, hecho que dejó a la gran mayoría en la extrema pobreza.
La imposibilidad de supervivencia, con tales condiciones, hizo que muchos de los refugiados, especialmente los jóvenes, principal fuerza de trabajo, se vieran obligados a abandonar este país para vivir otra diáspora en el mundo con el fin de mejorar la situación económica de sus familias dentro de los campamentos.