Human Rights Watch y otras organizaciones han exigido una investigación criminal sobre la muerte de un paciente palestino de 20 años de edad, al que autoridades israelíes negaron el permiso para salir de Gaza.
Las autoridades israelíes insistieron en que un paciente, inconsciente, comparezca para ser interrogado por la Agencia de Seguridad de Israel; el paciente murió en Gaza a la espera de una respuesta.
El 5 de enero de 2011, Adalah [Centro Legal para los derechos de la minoría árabe en Israel], en su propio nombre y en nombre de Médicos por los Derechos Humanos-Israel [PHR-I, sigla en inglés] y Centro Al-Mezan para los Derechos Humanos (Gaza), presentó una denuncia ante el fiscal general de Israel, Yehuda Weinstein, y el abogado general militar israelí, Avichai Mendelblit, exigiendo la apertura de una investigación penal y el enjuiciamiento de los responsables en la sospechosa muerte del Sr. Anas Saleh, residente de Gaza de 20 años, quien murió el 1 de enero 2011 por una enfermedad hepática en el hospital Shifa de Gaza.
Aunque el paciente se encontraba en una condición médica crítica, que era conocida por las autoridades israelíes, Israel impidió su salida de Gaza para recibir tratamiento médico de emergencia. La abogada de Adalah, Fatmeh Al-Ajou, presentó la denuncia en nombre de la víctima, cuyo caso fue seguido y documentado por PHR-I y Al-Mezan.
Las organizaciones de derechos humanos argumentan en la denuncia que la denegación de un permiso de salida en estas circunstancias es un acto contra la obligación legal de proporcionar tratamiento médico para salvar la vida del paciente, un acto que provocó, o al menos aceleró, la muerte del fallecido.
El acto mencionado, o incumplido, apunta sobre la sospecha de homicidio (artículo 298 de la ley penal de 1977), y / o la provocación de la muerte por negligencia (artículos 304 y 309 (4) de la ley penal de 1977) y responsabilidad para con una persona indefensa y la violación de la obligación del progenitor o de la persona responsable (artículos 322 y 337 de la ley penal).
En septiembre de 2010, a Anas Saleh se le diagnosticó una enfermedad hepática, síndrome de Budd Chiari (un síndrome clínico que resulta de la obstrucción de las venas en el hígado). Debido a la falta de tratamiento médico adecuado en el sistema de salud de la Franja de Gaza, su condición se deterioró resultando en insuficiencia hepática aguda y hepatitis.
El paciente fue remitido para tratamiento médico de emergencia al Hospital Muqassed en Jerusalén Este, estando en su poder la nota de derivación y el turno para el 26 de diciembre de 2010. El 13 de diciembre de 2010, la familia presentó una solicitud, a través de la Oficina Palestina de Enlace, a las autoridades israelíes a fin de obtener un permiso de salida de Gaza.
Trece días después, el 26 de diciembre de 2010, fecha de la cita del paciente en el hospital, el ejército informó a la Oficina Palestina de Enlace que el paciente debe comparecer para ser interrogado por la Agencia de Seguridad de Israel (ISA o Shabak) el 30 de diciembre de 2010 para examinar más a fondo su solicitud. Sin embargo, en esa fecha el paciente ya estaba inconsciente, en estado de coma, y no podía presentarse al interrogatorio.
Esta información fue remitida, según el coordinador de salud palestino, a los militares israelíes en el mismo día, con una petición para acelerar el procedimiento de solicitud y la expedición de un permiso de salida de Gaza con urgencia.
Paradójicamente, a pesar de ello, el ISA siguió insistiendo en que el paciente comparezca para ser interrogado. Según el testimonio del padre, el 28 de diciembre 2010 él recibió una llamada telefónica de un hombre que se presentó como un representante de ISA, quien pidió que su hijo enfermo se presente para ser interrogado al día siguiente. El padre le informó que su hijo estaba en coma y le pidió que se le permita salir para recibir tratamiento médico sin demora.
A lo largo de este proceso, los documentos médicos que justifican la condición médica del paciente se transmitieron a las autoridades israelíes. Un último documento médico que confirma la condición crítica del paciente fue enviado el 29 de diciembre de 2010.
El paciente falleció en el hospital Shifa de Gaza el 1 de enero 2011 a las 18:00 (6 pm). Hasta hoy, ninguna respuesta a la solicitud ha sido expedida por las autoridades israelíes.
El Prof. Zvi Bentwich, Presidente de PHR-I, establece que el paciente podría haber sido salvado si hubiera sido autorizado en forma inmediata para la cirugía de emergencia.
Este es sólo uno de muchos ejemplos de la intransigencia permanente de Israel hacia los residentes de los territorios ocupados, lo que da lugar a daño innecesario y en este caso llevó incluso a la pérdida de la vida, pudiendo haberse evitado.
Mahmoud Abu Rahma, de Al-Mezan, declaró que: "El bloqueo israelí ha dejado miles de víctimas sufriendo por la falta de atención médica, disponible para ellos sólo a una hora de distancia en coche", y agregó que, "Al-Mezan y PHR-I siguieron los casos de cientos de pacientes a los que se les prohibió el tratamiento médico de urgencia fuera de Gaza, muchos de los cuales murieron y algunos de los cuales fueron arrestados o retenidos durante largos períodos de tiempo.
"Esta situación sigue causando condiciones inhumanas para los pacientes y, si continúa, dará lugar a protestas por muchos otros."
Médicos por los Derechos Humanos-Israel, Al-Mezan y Adalah están exigiendo a las autoridades israelíes llevar ante la justicia a los responsables de la prohibición a salir de Gaza al joven de 20 años Saleh Anas, para recibir tratamiento de urgencia y provocar finalmente su muerte, y tomar las medidas necesarias para evitar semejantes hechos en el futuro.
Israel debe cumplir sus obligaciones jurídicas para con los residentes palestinos de la Franja de Gaza y garantizar el total acceso de los pacientes al tratamiento médico.
Traducción: Beatriz Esseddin