La economía nacional palestina sufrió pérdidas por más de 17 mil millones de dólares durante los más de tres años de la vida de la Intifada, reveló un reciente informe económico.
El informe, dado a conocer por el Centro de Informaciones Nacionales Palestinas en la sede de la Comisión General de Información, señaló que las pérdidas directas e indirectas que sufrió la economía nacional palestina desde el inicio de la Intifada, el día 29 de septiembre del 2000, hasta el 28 de septiembre último, ascendieron exactamente a 17 mil 448 millones 550 000 dólares. En ese período la pérdida de 936 días laborables significaron 11 mil millones de dólares.
El documento plantea que la tasa del Producto Local de los sectores económicos principales descendió en un 55 por ciento, con mayores daños en la agricultura con el 75 por ciento, las construcciones con 70 por ciento, la industria con 60 por ciento, el transporte con 65 por ciento y el comercio con 33.
Las pérdidas corrientes en relación con la tasa del producto nacional anual ascendieron a 5 mil 400 millones de dólares, lo que significó la pérdida de 312 días de trabajo en los territorios palestinos y 23 días de trabajo mensualmente en la “Línea Verde”.
Al perder 936 días laborables debido a la ocupación, las pérdidas directas del producto local alcanzan de 9 mil millones durante los pasados tres años, además de 2 mil 798 millones 550 000 dólares que representan únicamente las pérdidas derivadas de cesantía de la fuerza laboral dentro de la “Línea Verde” y “las colonias”. De ese modo las pérdidas directas sobre el total de la economía palestina arriban a 11 mil 798 millones 550 000 de dólares.
El 60 por ciento de la población está en los límites de pobreza.
Las pérdidas indirectas alcanzaron la cifra de 5 mil 650 millones de dólares, de ellas mi 200 millones debido a la destrucción de las viviendas públicas y privadas así como de la infraestructura y la economía, referente a las redes públicas, instalaciones públicas y privadas, industrias y medios de transporte.
Las pérdidas del sector de inversiones llegaron a más de 3.2 mil millones de dólares, entre lo que estaba planificado y lo realmente ejecutado.
El informe significó que los ingresos palestinos retenidos en Israel llegaron a 850 millones de dólares por concepto de compensaciones por los años 2000 y 2001 y los primeros nueve meses del 2002, lo que constituye una violación de los acuerdos contraídos por ambas partes.
La Autonomía Nacional Palestina ha sufrido gastos adicionales que ascienden a 400 millones de dólares en los diferentes aspectos de la vida cotidiana, especialmente lo que implicó la Intifada en la asunción de responsabilidades en los aspectos de salud y atención médica, así como lo que tuvo que cubrir en el plano social con el recrudecimiento de la pobreza que sobrepasó el 60 por ciento y en el sur de la Franja de Gaza a más de 81 por ciento, después de haber estado en el 21 por ciento antes de la sublevación.
El desempleo sobrepasó el 55 por ciento después de registrarse en un 11 por ciento antes de la Intifada. En la región ocupada en 1967 de la provincia de Jerusalén ascendió a 24.5 por ciento y en el resto de las partes de la provincia a 33 por ciento.
El subsidio social y familiar, que había registrado 4.8 por ciento en el tercer trimestre del último año, subió a 6.9 por ciento en el primer trimestre del año en curso. Ese ascenso se debe a la falta de oportunidades de trabajo, el incremento de la cesantía y el recrudecimiento de los índices de pobreza como consecuencia de los castigos colectivos y la imposición el injusto bloqueo por las tropas de ocupación israelí.
Un serio descenso sufrieron los ingresos del 78 por ciento de la población, cifra que significa 501 mil familias, de las cuales 237 mil perdieron más de la mitad de sus ingresos, entre ellas 171 mil en Cisjordania y 33 mil en la Franja de Gaza.
La ocupación impidió que 56.5 por ciento de la población (más de dos millones de personas) tengan acceso a la atención médica. La desnutrición crónica en los territorios palestinos ascendió a más del 13.3 por ciento.
Gran destrucción en la infraestructura
Entre las pérdidas sufridas por la economía palestina podemos mencionar también 370 millones de dólares en el sector bancario.
También el déficit presupuestario público de este año llegó a 250 millones de dólares, mientras los compromisos árabes atrasados al Fondo de Apoyo a la Intimada, ascendieron a 800 millones de dólares. Las exportaciones se contrajeron en un 60 por ciento y las importaciones en más del 35 por ciento.
Las pérdidas del sector del transporte y las comunicaciones alcanzaron la cifra de 2 mil 560 millones de dólares con la destrucción de dos mil 100 calles principales y ramales en Cisjordania y la Franja de Gaza, mientras las pérdidas de los sectores de la agricultura y del turismo alcanzan 237 millones y 800 millones de dólares, respectivamente.
El sector de la enseñanza marcó pérdidas por unos 22 millones. Las escuelas, colegios e instalaciones administrativas fueron blancos de sucesivas agresiones durante los operativos. Quedaron seriamente dañados 28 escuelas y 15 instalaciones administrativas y convertir 43 escuelas y universidades en cuarteles de la ocupación. Nueve escuelas fueron totalmente de clausuradas y paralizadas la actividad escolar en otras mil 125 escuelas.
El Ministerio de Obras Públicas valoró los daños causados por los constantes bombardeos y acciones armadas de toda índole, hasta mediados del pasado mes de agosto, en 330 millones de dólares, quedar destruidos totalmente 4 mil 076 casas, valoradas en 118 millones de dólares. El número de viviendas destruidas parcialmente ascendió a 50 mil 139, con daños equivalentes a 41 millones de dólares. De ese modo quedaron desamparados unos 16 mil palestinos, la mitad de ellos niños.
En adición a esos datos, 146 edificios fueron dañados causando pérdidas por unos 10 millones de dólares. Las instalaciones de los órganos de seguridad destruidas llegan a 412 por un valor de 63 millones dólares. Igualmente fueron destruidos 7 mil 135 centros comerciales entre talleres industriales y tiendas.
Las fuerzas de ocupación se apoderaron de más de 14 mil 850 hectáreas, territorio anexado a las colonias israelíes mediante “el Muro de Separación”. Al mismo tiempo arrasaron más de cinco mil 445 hectáreas y arrancaron más de 950 mil árboles.
A nivel de pérdidas humanas, el número de mártires se elevó a 2 mil 739, durante los tres años de la Intifada, de ellos 582 niños, 182 mujeres y 500 hombres. Los bombardeos repetidos en unos 20 mil 600 ocasiones originaron la muerte de 735 personas.
Las acciones criminales ilegales dejaron 195 asesinados de forma “selectiva” y otros 79 en actos “no selectivos”. Por otra parte fueron aniquilados físicamente 120 prisioneros después de su arresto y 95 personas, entre ancianos, mujeres y niños, fueron ultimadas en los puntos de control. De los mártires palestinos caídos durante la Intifada, el 54 por ciento fue en Cisjordania y el 45 en Gaza.
Según el informe, se registraron 37 mil 100 heridos y fueron tratados en el terreno unos 8 mil 435. Las agresiones causaron la invalidez a unas 7 mil personas.
Actualmente hay 7 mil 500 prisioneros, distribuidos entre 22 centros carcelarios. Entre los detenidos hay 75 mujeres y 360 menores y 400 son prisioneros administrativos. Más del 90 por ciento de ellos han sufrido torturas y 700 padecen enfermedades graves como cáncer, paludismo, y otras ocasionadas por las torturas.
Más de 21 mil ciudadanos pasaron por las cárceles por diferentes períodos de tiempo y múltiples causas.
Además de que las tropas de ocupación obstaculizan sus movimientos durante la práctica de las misiones profesionales, los periodistas palestinos y extranjeros fueron objeto de numerosas violaciones. Contra ellos fueron cometidas 473 agresiones físicas. Murieron ocho periodistas y decenas sufrieron heridas y encarcelamiento.