De esa triste y gloriosa historia se habló este martes en la sede de la Unión Árabe de Cuba, donde árabes y descendientes de esa comunidad en la Isla, junto a representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en La Habana y de organizaciones sociales y políticas, rindieron homenaje a los hombres, mujeres, niños y niñas de Palestina que con sus pechos, enseñan a la Humanidad el valor de la resistencia frente al invasor.
Han transcurrido 59 años desde que tuviese lugar “La expulsión del pueblo palestino de su patria en 1948 a fin de proclamar el Estado Colonial de Israel en la Palestina Histórica ”.
En la memoria histórica está el 15 de mayo de aquel año, como fecha de la Proclamación de la Declaración del Estado de Israel en la que se expresa “la consumación de las bases del colonialismo, la expulsión y limpieza étnica de la población nativa Palestina”.
La masacre de Jenin, reflejada en un impactante documental que acaparó la atención de todos los presentes, vimos la historia repetida del sufrimiento de un pueblo que se resiste a la ocupación.
Es oportuno recordar la carta pública al New York Time firmadas por notables judíos como Albert Einstein, Ana Arendnt y otros, el 4 de diciembre de 1948, quienes al expresar su indignación calificaron de acto nazi la masacre del poblado de Deir Yassin.
Allí, el ocupante escenificó “todo un espectáculo de horror y demencia descuartizando a 254 personas, infantes, adolescente, mujeres, hombres, ancianos y ancianas”.
En el Jenin del 2002 a pesar del desastre provocado por los tanques de guerra, tractores y los franco-tiradores que disparaban a piernas y manos de ancianos y niños, una pequeña que hablaba del amor a su campamento destruido lo recuerda como un “gran árbol que aún crece y que en cada hoja se inscribe el nombre de cada uno de los mártires” que cayeron defendiendo su tierra”.
“Debemos aprender de esta batalla –dijo el comandante Sheik Abu Al-Hija- y espero que los pocos batalladores que lograron confrontar con éxito al ejército más arrogante de la región, sirvan como un ejemplo para el resto de los ejércitos árabes”.
Al intervenir en este acto de solidaridad y homenaje a su pueblo, el Embajador palestino en Cuba, Ibrahim Al Zeben, alertó a la comunidad internacional de que lo que ocurrió en Jenin, podría repetirse en otros lugares entre los que no se excluye nuestra región.
Tesis que el diplomático palestino argumentó con lo ocurrido en Irak, Afganistán y El Líbano.
Pero, “…la injusticia ha de estremecerse y ha de acabar” –concluyó-.
La Nakba, que significa en lengua árabe desastre, desdicha, “Recoge la amarga historia de expulsión del pueblo palestino de su tierra, mediante veloces operativos y articulados programas de masacres, terror, bombardeos, robos, destrucción de viviendas, patrimonios históricos y caseríos, fusilamiento, incendios de cultivos y archivos, encarcelamientos, envenenamiento y destrucción de los pozos de agua, violaciones, confiscación de bienes etc. Todo ello, con el fin de establecer un Estado exclusivamente para los judíos del mundo, el Estado de Israel”.
De todo eso se habló en la sede de la Unión Árabe de Cuba así como de unión entre los pueblos y confianza en el futuro.