Solidaridad

 

Declaración sobre la agresión de Israel

El Estado de Israel, a través de bombardeos masivos, está destruyendo la infraestructura del Líbano y asesinado a centenares de personas, la agresión militar sigue adelante en Gaza, a la vez que la resistencia palestino - libanesa no ha cesado sino todo lo contrario.

La crisis abierta en Medio Oriente. revela con toda crudeza, las contradicciones insalvables entre el imperialismo y los pueblos sojuzgados por este sistema de dominación, que en el caso de Israel, se basa en el uso masivo de la fuerza militar y el terrorismo, la expulsión de la población autóctona de sus lugares de residencia y la expansión de sus fronteras sin límites.

La política del estado sionista de ocupación colonial, se abre paso a sangre y fuego y la única forma de resistencia de los pueblos y naciones agredidas es la resistencia armada y activa de masas. Este es el núcleo de la tremenda crisis que atraviesa la región. En este conflicto, intervienen otros factores decisivos de manera directa o indirecta, lo que convierte al mismo en una pendiente peligrosa, en cuanto a las consecuencias bélicas, que el encadenamiento de estas confrontaciones pueda acarrear.

La agresión y ocupación imperialista de Irak, la intervención de tropas norteamericanas en Afganistán, la amenaza cierta de acciones punitivas sobre la República Islámica de Irán, son expresión de la descomposición del sistema imperialista mundial.

La crisis económica de los EE. UU., desplegada en el modo de acumulación capitalista monopolista en esta etapa, producto de la urgencia de cerrar filas en el frente interno de los EE UU, la necesidad de insumos energéticos para la industria y el complejo militar, la inestabilidad del capital financiero, atado a la depreciación de la divisa norteamericana y la competencia internacional de otros pulpos por los mercados, han disparado el arma de la guerra y el facismo, de la mano del gobierno norteamericano.

Pero esta arma se convierte poco a poco en un bumerang, desde el momento que los pueblos explotados y oprimidos del mundo, han cobrado conciencia de la necesidad de llevar a la acción, la lucha antiimperialista y revolucionaria.

Este es el factor determinante para una resolución favorable a los intereses de las amplias masas, de la crisis global que atraviesa el mundo de hoy, incluida nuestra Latinoamérica y dentro de ella la Argentina.

Hoy, el conflicto árabe israelí transcurre en una correlación de fuerzas desigual, en la que la parte sionista lleva grandes ventajas técnicas, de recursos económicos y militares. Pero, aún así, no ha logrado sus objetivos estratégicos, ni en Palestina, ni en Líbano. La resistencia se potencia, las masas de los pueblos libanés y palestino se inflama y a pesar de la destrucción y las muertes, continúa con nuevos ataques al propio corazón del estado sionista, demostrando nuevamente su irreductible decisión, demostrada históricamente, de llevar esta causa hasta la victoria definitiva.

La movilización, la protesta y la solidaridad de los pueblos, con la causa de esta resistencia, se desarrolla incesantemente, mientras la dirigencia israelí va quedando atrapada en su propia lógica perversa, aislándose cada vez mas, cuanto que la opinión popular en todo el mundo, condena esta guerra de agresión terrorista contra la población civil y sus organizaciones de combate.

La llamada comunidad internacional, en la figura del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es verdaderamente nefasta, continuidad de su papel en relación a Irak, Afganistán, Corea del Norte e Irán, siguiendo ese rumbo, motorizado por los EE UU, el Consejo invierte los términos y hace aparecer a las víctimas como victimarios, ni siquiera rescata los principios de la Carta de la ONU, en cuanto al respeto por la soberanía e integridad de sus estados miembros, ya que al sumarse al coro de la lucha contra el eje del mal, todo principio de derecho internacional se desvanece inevitablemente.

El gobierno argentino cumple el triste papel de condenar a los dos demonios, según palabras del Ministro Taiana el referirse al conflicto, en tanto el propio Kirchner ha recibido a los dirigentes del Consejo Mundial Judío, una fuerte organización sionista disfrazada de religiosa, con centro en Nueva York, que ha venido en misión de chantaje, bajo el pretexto de apoyar la investigación del atentado terrorista a la AMIA, para presionar a favor de la política de agresión de Israel.

El Partido Revolucionario (marxista leninista), convoca a apoyar la lucha del pueblo palestino y libanés contra la ocupación israelí, hace suyas las demandas de liberación nacional y respeto de la soberanía de las naciones agredidas y seguirá impulsando las movilizaciones en todo el país con este objetivo, como también la necesidad de organizar la solidaridad desde todos los ámbitos, en los barrios, universidades y fábricas, conformando comités de apoyo para generalizar y unificar la solidaridad a nivel nacional e internacional.

Buenos Aires, 17 de julio de 2006.

 
 
 
Sitio en inglés del FDLP
 
 
 
 
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente.
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP