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Cerca de 2 mil personas de distintas y diversas organizaciones políticas y de la comunidad islámica en la Argentina participaron, el pasado jueves 6 de julio, en la movilización frente a la Embajada de Israelí en Bs. As., en repudio al accionar criminal del sionismo y del Estado de Israel que, en estos últimos días, ha lanzado una ofensiva militar contra el pueblo palestino y ha ordenado que sus aviones de combate realicen provocativos vuelos sobre Siria (llegando incluso a sobrevolar la residencia presidencial del primer mandatario de ese país). Cerca de 2 mil personas se concentraron frente a la misión diplomática de Israel para expresar su más enérgica condena a la masacre que el ejército sionista está llevando a cabo contra los palestinos, matando alevosamente y destruyendo infraestructuras para matar también por falta de agua potable, hambre, atención médica, y la parálisis productiva de la ya languideciente economía (debido al bloqueo sionista) en los territorios en los que Israel pretende confinar y exterminar al combativo y digno pueblo de Palestina.
Desde las 9 a.m., a lo largo de la Ave. de Mayo, marcharon las columnas de los manifestantes que, encabezadas por distintas personalidades representativas, llegaron cerca del mediodía frente a la Embajada de Israel. Allí, sobre un vehículo que hizo las veces de palco, se leyeron sendas declaraciones de la Federación Argentino- Palestina y de la Comunidad Musulmana.
Una vez finalizadas las alocuciones se quemaron sendas banderas de Israel y de los Estados Unidos, para luego procederse a la desconcentración. En momentos en que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU condena al Estado de Israel y legitima la resistencia armada de los palestinos, esta importante movilización multisectorial constituye un importante paso adelante en Argentina en la solidaridad con Palestina y con todos los pueblos del Medio Oriente que sufren la agresión sionista, una señal de aliento desde el Sur de América a quienes están combatiendo la invasión y una expresión de unidad antiimperialista que ha logrado mancomunar en un mismo hecho a un diverso arco político, social y religioso.